30 Mar

Nueva York para Calabacines – 8. Sácame de aquí!

Podrán deciros lo que quieran, pero Nueva York es un sitio que estresa. Si vienes en plan turistilla de visita rápida a ver lo típico con todo super organizado, pues ni tienes tiempo. Pero cuando vienes más de relax como yo, acaba agobiando. Más aún si tu calle se llena de bomberos, policías y empleados del gas 24×7.

Así que el segundo fin de semana decidimos largarnos a conocer el frío norte. La idea era conocer un poco más el estado de Nueva York, la parte rural de lo que tiene como punta de lanza a esta ciudad asfixiante. Aunque costó moverse por infierno de calles de NY (no es que sea difícil por las calles, si no porque es un caos, me recordó mucho más a nepal que a Europa, cada uno por su lado, parando donde les da la gana, ciclistas yendo por cualquier lado, peatones por todas partes, giros prohibidos, carriles que cambian de repente…), conseguimos salir a medio día para plantarnos a comer en Cold Spring, un mítico sitio de veraneo que ahora en invierno estaba un poco tristón, pero en el que se comía muy bien.

Antiques, antiques...

Antiques, antiques…

Tienen también buenas cafeterías y la calle principal tiene vidilla incluso en estos meses de invierno. Es curioso porque hay un montón de tiendas de antigüedades, que no sé de qué puñetas vivirán. No sé quién va a comprar antigüedades durante todo el invierno…

El restaurante posada con vistas al Hudson. Parece un super restaurante super élites, pero como tantos otros americanos, sólo dan hamburguesas y sandwiches!

El restaurante posada con vistas al Hudson. Parece un super restaurante super élites, pero como tantos otros americanos, sólo dan hamburguesas y sandwiches!

Anyway, un puebo bonito y con una carretera para llegar junto al Hudson que da unas buenas vistas del interior nordeste de los USA.

El Hudson, bastante líquido

El Hudson, bastante líquido

El sábado había Easter eggs hide 'n' seek!

El sábado había Easter eggs hide ‘n’ seek!

A media tarde llegamos a Kingston, la antigua capital del estado de NY, antes de que se trasladara a Albany (mítico Albany, es la ciudad de la que tienen matrícula los coches robados de las pelis, o de Albany o de Reno, Nevada). En fin, Kingston parecía una ciudad un poco fea, tipo las que se pueden ver de la america profunda en, por ejemplo “Acción civil”, mientras que yo esperaba un pueblo tipo del de Beetlejuice.

La chabola molaba mucho

La chabola molaba mucho

Aparcamos las cosas en la casa pillada por Airbnb, una casa victoriana que la gozas, muy muy bonita y acogedora, y tras despedirnos del perro, Chongo, un corgi muy mofas y muy majete, fuimos a pie a descubrir el centro de Kingston, que finalmente vimos que no estaba tan mal, hay una zona en el centro que es muy bonita y ciertamente recuerda más a Beetlejuice que a A civil action.

1  de N iglesias holandesas que íbamos a ver por la zona. Básicamente, toda Holanda se vino al estado de Nueva York en el siglo XVIII

1 de N iglesias holandesas que íbamos a ver por la zona. Básicamente, toda Holanda se vino al estado de Nueva York en el siglo XVIII

LA pascua se acerca

LA pascua se acerca

Una calle de Kingston

Una calle de Kingston

Fichamos restaurantes para el día siguiente, ya que teníamos la cena comprada ya, y nos fuimos a nuestra super casita, que era lo contrario de NY. Acogedora, tranquila, mullida, calentita y agradable.

 

28 Mar

Nueva York para Calabacines – 7. Fire, exclamation mark.

El jueves empezó tranquilo. Como tocaba currar, yo me fui pronto hacia el norte, a la Frick Collection. ESta galería de arte situada en la 70 es absolutamente impresionante, yo diría que la mejor de Nueva York, pero no es muy conocida en los circuitos turísticos. La gente siempre va al Moma o al Met. Pero aquí está the real deal! Resulta que Henry Frick era un tipo con mucha mucha mucha pasta, y con buen gusto para el arte, así que el tipo se hizo una super casa en la 5ª avenida y empezó a poner allí todo su arte coleccionado, que es sencillamente increíble. Tiene varios Reembrandts, incluido un famoso autorretrato, Monet, Renoir, Velázquez (sí, volvemos a vernos, Felipe IV!), Bellini, Constable, el Greco, Vermeer, Gainsborough y un largo largo etcétera. Puestos con exquisito gusto, algunos incluso con sorna, como retratos de los miembros de un matrimonio que se habían separado, puestos frente a frente. Creo que si vienes a NY y quieres ver arte, deberías pensar en esta colección antes que en cualquier otro museo.

Cogí el metro para volver a casa, y me reuní allí con Irantzu y nos pusimos a comer. Al acabar, nos echamos un poco en la cama, había cansancio del Arlene’s Grocery del día antes. Llevábamos 30 segundos tumbados cuando se oyó.

Fue un ruido fuerte, aunque no excesivo. Vino acompañado por un bamboleo del edificio, que dio un poco de cosa. Yo pensé por el ruido que se había chocado un camión contra el edificio o así. No fue un ruido ensordecedor. Rápidamente nos pusimos las playeras y el abrigo y bajamos, ya que desde la ventana de Irantzu sólo se ve la calle 6.

Al llegar a la calle, ya había un camión de bomberos allí, y varios coches de policía. Dios son RÁPIDOS! El restaurante japonés en el que habíamos cenado el viernes había volado por los aires y estaban todos sus restos esparcidos por la segunda avenida. SAlía bastante humo y había gente descolgándose por la escalera de incendios. No parecía haber fuego, pero el humo…

DSCF3843

Empezaron a llegar más y más bomberos y policía. Al principio no había perímetro de seguridad pero empezaron a ampliarlo más y más… Daba un poco de rollo porque no se sabía por qué había sido la explosión. Pero tampoco se vieron demasiadas escenas de pánico.

La gente estaba tranquila, curiosa. Vimos en la azotea de nuestro edificio a dos tipos, y dedujimos que se podía subir! así que para salir de la calle fuimos hacia la azotea.

IMG-20150326-WA0003

Empezó a llegar más y más gente de emergencias y se empezó a ver fuego por la fachada. Pero tampoco parecía haber mucho movimiento, así que nos volvimos a meter en casa para ver alguna serie y quitar el mal trago. EL caso es que nos volvimos a tumbar un poco y de pronto otra explosión. Más suave que la anterior pero con la que también tembló el edificio. Ahí ya la cosa fue más preocupante. La sensación era de que no tenían controlado el tema, así que ahí ya sí cogimos todo y nos largamos echando betún del piso. Al bajar estaba ya todo acordonado desde la calle 10 hasta la 3. Tuvimos que atravesar varios cordones policiales para llegar a fuera del perímetro.

DSCF3845

Nuestra casa es la blanca del fondo, recubierta de humo :D

Estuvimos un buen rato andando por calles aledañas, por si veíamos algo. Todo lo que conseguimos ver fue al alcalde Bill de Blasio en una rueda de prensa que se marcó allí en medio de la calle St Marks. We support our firefighters!

Nos metimos en un café The Bean de la primera, sorteando a los policías, bomberos, gente del gas, y periodistas, y allí vimos que el edificio del japonés se había derrumbado. Ahhhh, eso había sido el ruido de la segunda explosión, un edificio yéndose al carajo. Estuvimos un buen rato más viendo la zona cero, pero llegó un momento que decidimos irnos. Sin embargo queríamos pasar por casa primero, ya que habíamos cogido el portátil “por si acaso” y queríamos dejarlo. La policía flipó con que quisiéramos entrar en el edificio y nos acompañaron hasta la puerta (supongo que no descartaban ninguna hipótesis y tenían miedo de que alguien fuera a liarla en el edificio contiguo). Al llegar a la 2ª avenida vimos que ya habían tirado el edificio contiguo al del japonés (que también había ardido ferozmente). Cogimos las cosas para sobrevivir una noche y salimos. Al salir, delante de nuestro portal había un enorme socavon, los trabajadores de Con Edison estaban revisando tuberías de nuestro edificio y había una humareda espeluznante que llegaba hasta la 3ª y la 1ª. Con pañuelos en la cara, nos fuimos hacia Chelsea.

Una explosioncilla de gas no iba a arruinar nuestro plan de gochear canapés y vino en las galerías de arte que se inauguran. Así que nos dimos una caminata literalmente hasta la otra punta de la isla, hasta la 10ª avenida, y quedamos con las amigas de Irantzu.

DSCF3822

Entramos en varias galerías, a la caza de vino gratis. Parece que llegamos tarde a todas ellas, ya que no había mucha gente, y tampoco vino. Además, el arte expuesto era bastante mediocre.

Por fin una galería que mola

Por fin una galería que mola

Sin embargo al final conseguimos entrar en una en la que había muchísima gente, todo gente rarísima, claro. El vino no se veía por ninguna parte, pero las obras expuestas, sobre Cuba, eran muy muy interesantes. Buenas fotos y buen ambiente. Estuvimos un rato codeándonos con la jet set artística y salimos al frescor de nuevo. Eran las 8 y media y no teníamos muy claro el plan, pero yo no quería volver aún a la zona cero. ASí que dimos con el plan perfecto: subir a una azotea de la quinta avenida a tomarnos unas cañas!

Resulta que en la 5ª con la 27 hay un edificio bastante alto que tiene una azotea con restaurante y bar. Estilo Vietnam pero mucho mucho más guapo. Y con vistas al Empire state y demás.

DSCF3853

ASí que allí subimos y echamos la tarde con cervezas de a 9 dólares. Bastante bien

Se echó la niebla y lo hizo todo más espectacular

Se echó la niebla y lo hizo todo más espectacular

DSCF3861

Al final, decidimos volver a casa con un poco de tensión, sin saber qué nos encontraríamos. Fue bastante sorprendente cuando vimos que el edificio de la esquina, que en principio no había sido afectado, era ahora un montón de escombros adicional. Había todavía muchísimos bomberos, policías y trabajadores, y 4 escaleras de bomberos seguían echando agua al montón de escombros humeante. También había bulldozers y camiones de escombros.

ME acerqué a preguntar a un bombero si era safe quedarse en nuesttro edificio. Me dijo muy serio “you live there??? i wouldn’t even think of going back in there” Me quedé de piedra, y él empezó a reírse “no, you’re fine, your building is safe” Maldito bombero que me vaciló! Pero bueno, son majetes y te atienden muy bien.

A la cama. Con el ruido de las bombas, generadores y martillos neumáticos.

Mañana nos largamos de esta ciudad.

 

27 Mar

Nueva York Para Calabacines – 6. La frutería de Arlene

Iba a ser un día tranquilo. Tocaba mañana de compra y tarde libre, ya que Irantzu trabajaba. Hacer la compra en NY tiene su punto. Hay muchos sitios a los que ir, y como no elijas bien el supermercado te pueden sablar bien. Ilustrativamente se puede decir que en el super de debajo de casa, un super normal y corriente, no puedes comprar ningún queso por menos de 6 dólares (cachos de queso pequeños). El importe puede subir a 10 o 12 si son de importación. Así, es fácil encontrar una pequeña cuña de queso manchego por 12 dólares :O. Hay otros supers que son más baratos pero son extremadamente cutres. Pero Irantzu tiene fichado a la madre de todos los supers: Trader Joe’s. Irantzu ha estado dos meses rayándome por skype con lo maravilloso que es Trader Joe’s, así que ir a la compra allí era en parte una especie de visita turística para mí.

IMG_20150325_113015

PAckacgin chachi. La tipografía del logo se parece mucho a la vasca.ttf

Este super tiene de característico que muchos o casi todos sus productos son orgánicos, es bonito (todo es de madera), cuidan extraordinariamente el packaging de sus productos, no es demasiado caro y los empleados son super majos contigo (a parte de tener un sistema de colas asombrosamente eficiente). Parece que el fundador es alemán, pero sólo hay Trader Joe’s en USA.

Toallitas de papel con chiste victoriano incorporado

Toallitas de papel con chiste victoriano incorporado

En fin, la compra es un poco agobiante porque este super gusta a muchísima gente y está petado siempre, pero es curioso porque tienen unos carritos especiales para estrecheces, que son cortos pero tienen dos pisos, de forma que tienen mucha capacidad en poco espacio.

DSCF3817

Después de la experiencia quasireligiosa del Trader, nos fuimos a tomar un café al Cafe MOcha, en la 2ª con la 7, legendario por sus buenos y grandes cafés (el mejor de NY, según Irantzu, yo no noté nada especial).

Cuando tocó irse a currar yo subí hacia la 35, a B&H, el mega almacén de foto, vídeo, audio y demás. Todo el mundo conoce B&H, pero por si acaso aclaro que es un superalmacén de dos plantas con todo tipo de cacharros electrónicos (por fin pude probar el motorola moto 360!) y que está regentado por judíos que van con sus barbas y sus kipas. Hay muchísimos empleados revoloteando por todas partes, pero lo mejor es el sistema de pedidos, con una red de canalizaciones robotizadas. Tú compras tu steady cam para gopro en la segunda planta, y te dan un papelito con el que la pagas en la primera. En la caja te dan un papelito con el que vas a la zona de pedidos, donde ha llegado mágicamente todo lo que has comprado por sus canales robotizados. Muy mofa.

Llegó la hora de la cena, y fuimos al Caracas, un venezolano (no bolivariano) en la 7a con la 1a. (como veis, todo el bacalao se corta a unos pocos bloques de la casa de Irantzu). La especialidad son las arepas, una especie de torta hueca en la que meten todo tipo de cosas, como buey, chorizo, alubias, o cosas verdes para las arepas vegetarianas.

La Brewski, una cerveza fabricada en la calle 7. Más local imposible. Y los "nachos", que en realidad son plátano frito.

La Brewski, una cerveza fabricada en la calle 7. Más local imposible. Y los “nachos”, que en realidad son plátano frito.

Están bastante buenas, pero pedimos una y media por persona y resultó excesivo. Con una vas que chutas, que son muy tóxicas. PEro al menos te ponen para llevar las sobras.

CAntidad ingente de arepas

CAntidad ingente de arepas

Al salir del Caracas fuimos a otro gran highlight de los garitos neoyorquinos: Arlene’s Grocery, en la calle Stanton muy cerca de Houston st. Esta antigua “bodega”, así llamaban los portoriqueños a los ultramarinos, que en el pasado vendía frutas y verduritas, fue transformada hace unos años en un bar de conciertos para grupos locales.

DSCF3833

Tiene un bar en la parte superior que es muy bonito y ponen música chachi, y en la parte inferior hay una sala de conciertos aislada, en la que cada día hay entre tres y cinco conciertos de una hora, de estilos bastante variopintos. No cuesta mucho entrar (nos cobraron 4 dólares, pero creo que podíamos haber regateado, la chica pareció inventarse la cantidad al azar), y estuvimos allí dos horas largas. El primer grupo era un poco bizarro, ponían rap sampleado y había un tío con un violín y una tipa con un chelo que iban intercalando melodía con el rap.

The panchits

The panchits

Poodlehead en trance

Poodlehead en trance

Pero el segundo grupo, Poodlehead, estuvo muy muy muy bien. Es una pena que no sean nadie y no tengan discos, pq les habría comprado alguno.

Los baños de Arlene's merecen una visita también

Los baños de Arlene’s merecen una visita también

Se hizo bastante tarde y nos despedimos de las amigas de Irantzu para ir al sobre. MAñana iban a pasar … cosas.

26 Mar

Nueva York para Calabacines – 5. Jersey boys

El martes Irantzu entraba tarde a trabajar, así que aprovechamos la mañana para ir al siempre efectivo Penelope’s. Siempre que alguien me pregunta por mi anterior visita a NY les comento sobre este garito de Lexington con la 30. Visita obligada. DE hecho, para mí era la segunda vez pero Irantzu ya ha venido unas cuantas en sus tres meses aquí. El objetivo: comerse una montaña de pancakes y no necesitar comer en el resto del día (o casi).

Pancakes, frutita, mucho sirope, bottomless coffee y zumos.

Pancakes, frutita, mucho sirope, bottomless coffee y zumos.

TRas el desayuno imperial nos separamos, ella se fue a currar y yo al sur. Un montón de bloques al sur. Me iba al nuevo world trade center, a ver qué tal había quedado, ya que la última vez iban por el piso 20. Pero eso era hace 4 años.

Al bajar por Broadway, que creo que es la única calle que recorre toooodo Manhattan, vas viendo como cambia el panorama de unos barrios a otros. LA zona de Wall Street es muy diferente al norte de la calle Canal, y se nota un gran cambio.

Lo primero que hice fue acercarme al TKTs del sur de Manhattan. Hay tres TKTs para comprar entradas para musicales, uno en brooklyn, otro aquí y otro en Times Sq. Todo el mundo va al de Times, y por tanto está a reventar. Sin emabrgo en South Manhattan, 0 cola. Pude comprar entradas para el musical Jersey Boys, que me había quedado con ganas de ver la peli.

DSCF3801

Desde el TKTS se accede a una especie de pier que han convertido en terraza, con unas más que decentes vistas de Brooklyn y el sur de Manhattan

El puente de Brooklyn y el de Manhattan, juntos por fin!

El puente de Brooklyn y el de Manhattan, juntos por fin!

 

 

Después me acerqué al centro.

El nuevo WTC asomaba

El nuevo WTC asomaba

EL memorial estaba lleno de turistas, y la nueva intermodal de trenes diseñada por calatrava acaparaba todas las miradas. Aún por terminar, parece el esqueleto de algún tipo de pez gigante. O una pinza para el pelo. Su belleza es opinable, pero todos sabemos que esa estación (a parte de haber costado 4 veces lo presupuestado), va a tener goteras. Sí o sí.

DSCF3813El nuevo WTC lo tienen puesto con muy buen gusto, pero no impresiona tanto como debieron hacerlo las dos torres. DE hecho aunque es enorme, no da la sensación de ser tan alto. Todavía no está disponible el observatorio (ponía coming soon), pero en cuanto esté, tiene pinta de que serán las mejores vistas de NY, con mucho.

DSCF3816

El estanque de la torre sur

El estanque de la torre sur

Los estanques del memorial están muy bien, tienen buen gusto y hay como una sensación de respeto en el ambiente. También hay un museo del memorial, al que pensaba entrar pero al final no, ya que empieza a ser gratis a las 5 (antes te cobran 24 dolarazos, lo cual no está muy bien, teniendo en cuenta lo que es, aunque vale la NYCPass). Como me tenía que ir para el norte para ver el musical, me quedé sin entrar. DEsde fuera se pueden ver algunas de las vigas que quedaron de pie, y otros restos del horror, pero con muy buen gusto puestos.

DSCF3805

Después de un buen rato enredando por los alrededores, vi una caravana que no encajaba nada en el paisaje, y que era un restaurante mexicano, que me recordó que igual tenía que comer algo. No tenía mucho hambre por los pancakes, pero algo había que comer, que iba a estar toda la tarde en el musical.

DEcidí subir hasta el SoHo de nuevo, donde los restaurantes molan mucho más, y acabé encontrándome casi de casualidad con Arturo’s Coal Oven, en Houston. Brutal italiano ultrarecomendable. ME comí una de las mejores pizzas que he probado en mucho tiempo. La pasta que pidieron los de mi lado tenía una pinta increíble también.

Con la tripa muy llena (las pizzas aquí son de tamaños notables), emprendí el lento ascenso hasta la 52, donde el musical comenzaba en poco más de 2 horas.

No hay mucho que decir de los musicales de Broadway. Son buenísimos, da igual el tema, y se lo curran muchísimo. Merece la pena visitar alguno. Jersey Boys no fue menos, retrata la vida de Frankie Valli y los Four Seasons, de una forma cómica y con buenas canciones. Como estaba ambientado en los sesenta, con canciones twisteras a cuatro voces, era un “me gusta” automático. Buena música, buen teatro, buenas actuaciones, y una puesta en escena muy muy llamativa, como cualquier musical de Broadway, por otra parte.

DSCF3766

Salimos casi a las 10 de la noche y nos fuimos retirando poco a poco, disfrutando una vez más del Nueva York nocturno. Al cruzar Toys R’ us tuvimos que entrar a ver el dinosaurio de la segunda planta, que la otra vez se nos escapó. Pero Irantzu comentó algo muy acertado: Times Square es lo menos Nueva York de toda Nueva York. Realmente aquí todo es falso, todo es turistas, no es más que un gran decorado, y parece ser que cuando has vivido en la vidilla auténtica de los barrios neoyorquinos esto es como viajar a otra ciudad. PEro bueno, NY son muchas ciudades.

 

25 Mar

Nueva York para Calabacines – 4. Salsa Cajún

El lunes empezó y acabó en el SoHo. Esta zona está debajo de la calle Houston, (SoHo: SOuth Houston), y es conocida por sus tienditas, aunque también encontramos otras cosas muy interesantes.

DSCF3776

En el SoHo están todas las tiendas que puedas imaginar, y muy grandes restaurantes, así que hicimos algunas compras para después volver a comer al aparta. Por la tarde volvimos a bajar al SoHo, y estuvimos visitando sitios un poco más curiosos, como un museo modernazo que está en medio del asunto.

DSCF3775

También fuimos a una tienda que en su día fue el bar en el que aparecieron grupos como Los Ramones, Blondie o Talkin Heads. El bar se llamaba CBGB (country, bluegrass, blues), y parece que fue uno de los sitios más importantes de la escena punk y new wave de Nueva York. Pero se fue al carajo y unos tipos de una marca de ropa ultrapija montaron allí su tienda, con la particularidad de que respetaron las paredes (llenas de pegatinas y pintadas) y el techo (con bizarras lámparas), así como el baño (todo negro, y que ahora son probadores) del bar. Además, la tienda tiene instrumentos como guitarras, baterías y bajos y amplificadores, que también venden, aprovechando el tirón de su pasado. Muy interesante visita ( y rápida).

Empezaba a hacerse de noche y los restaurantes lucían sus mejores galas

Empezaba a hacerse de noche y los restaurantes lucían sus mejores galas

Cuando hubimos acabado con el SoHo más artístico empezamos a buscar algo para cenar. Decidimos lanzarnos a la comida Cajún, en un sitio que Irantzu ya había probado y que era amazinnng. Se trataba del Claw Daddy’s, un espectacular antro en Orchard St (la que otrora fuera la calle de los judíos de NY) que tenía como menú gambas, langosta, almejas, ostras… todo con sus salsas brutales, y alitas de pollo buenísimas. Muy sureño todo. Además cuenta con una carta de cervezas locales muy ricas. Nosotros probamos la Alphabet City, y la Smuttynose IPA (esta no era neoyorkina, pero muy muy buena). Lo mejor de todo era cómo sacaban los “platos”.

DSCF3786Primero te sacan un plato con unos guantes de plástico y un babero, anticipando el festival que va a ser eso. DEspués, la comida viene en bolsas de plástico en un cubo.

Te pones CERDÍSIMO. Y está BUENÍSIMO.

DSCF3784

 

Cada marisquito se puede pedir con una variedad de salsas, que además se pueden configurar a diferentes niveles de picor. Nosotros pedimos la fuerte, y picaba bastante. No quiero pensar cómo sería la que aparecía como “insane” :D.

El homenaje cajún fue perfecto, pero la noche aún no había acabado. Nos fuimos en busca del Backroom, un speakeasy que estaba muy cerca, en la calle Norfolk. Los speakeasy son locales que durante la ley seca siriveron alcohol, y se han mantenido desde entonces. Tienen además muchas peculiaridades como la música en directo (generalmente música de los años 20), las entradas camufladas, la gente disfrazada y bailando swing, y los recipientes de las bebidas. The Backroom cumple todos los checks. Para empezar la entrada está bajo tierra, accediendo a un patio. Hay que buscar un rato, no es nada fácil. ASí los agentes tipo Rex Banner no la encontraban.

DSCF3799

Una vez dentro el ambiente está cargadísimo. ES exactamente lo que esperas de un sitio así durante la prohibición, y parece que has viajado 90 años al pasado. Hay una clase de swing, que nos perdimos, para que luego puedas bailar sin hacer el ridículo. Las copas las sacan en tazas de café, por si había redada que pareciera que la gente estaba tomando café, y si pides algo en botella, le ponen una bolsa de papel marrón, para que no se vea :D

DSCF3787

DSCF3791

Y luego está la banda, tocando swing, cantando, y la gente bailando. Bailando y sentada en los sofás de alrededor. Es un auténtico viaje al pasado. Es lo más guay que he visto en NYC so far. Habrá que repetir con algún otro speakeasy.

Allí nos encontramos con Merle, una alemana del grupo de europeas en NY, y estuvimos con ella toda la noche, comentando diversas historietas sobre la vida en NY, y la vida en Europa, a ritmo de swing.

Speakeasy, visita obligada.

 

24 Mar

Nueva York para Calabacines – 3. Lazing on a sunday…

Domingo. Perezón.

Sin madrugar, salimos hacia la casa de Jenny, una de las amigas del exilio de Irantzu, que oportunamente vive sólo a 10 minutos. Con todo lo grande que es Nueva York. EL plan, muy claro: hacer pancakes, y estar toda la mañana tirados en el sofá de Jenny, con la barriga llena de pancakes. Sounds like a plan!

Allí estuvimos una variopinta representación de europeos (bueno, europeas y yo), comiéndonos mis pancakes, y nos dieron las 3. Y decidimos mover un poco el trasero, que no se podía ser tan vago.

ASí que nos fuimos hacia Long ISland City, que no es lo mismo que Long Island. En realidad es un barrio de Queens que tiene unas vistas tremendas de Manhattan, y al que se puede cruzar en ferry. Subimos hasta la calle 35, donde está el terminal de ferrys, y en menos de 3 minutos estábamos al otro lado del East River. Cuando visitamos Nueva York, hace 4 años, esta zona era TODO pabellones industriales. Aquí es donde está el cartel de Pepsi bastante famoso, y que siempre había visto rodeado de viejos almacenes. Bueno pues ahora es un super parque con urbanizaciones de torres de apartamentos y todo muy superbonito.

El nuevo parque, con las viejas grúas de los muelles

El nuevo parque, con las viejas grúas de los muelles

Y las vistas de Manhattan.

DSCF3727 DSCF3729

 

El parquecillo es muy bonito, aunque como uno se puede imaginar, al estar al lado del río, hace un frío del carajo. Y también tiene cierto olor a alcantarilla, supongo que todavía no tienen muy definido el drenaje de esta zona que hasta hace nada era un gran complejo industrial.

Pero es todo muy fashion

Pero es todo muy fashion

Estuvimos deambulando por el parque un buen rato, y al final decidimos volver andando por el puente de Queensboro. Era un temazo porque suponía subir hasta la altura de la calle 60, luego internarse en Queens, porque el puente no se podía coger justo en la orilla, y después cruzarlo y bajar desde la 60. Pero qué diablos.

El puente además pasa por encima de la isla Roosevelt, que tiene un hospital abandonado (muy reconocible por los fans del GTAIV), así que era un incentivo más.

LA parte de Queens entre el parque y Queens Plaza, donde se coge el puente, sigue siendo muy industrial, con pabellones, aparcamientos de taxis (muy míticos par escapar del helicóptero de la policía, coges un taxi y te metes en el parking de taxis y te pierden la pista, :D:D:) y daba un poco de miedo en algunos sitios, estaba muy muy dejado. Pero luego veías gente super normal por allí, con carritos de niños, ejecutivos con sus portátiles… como un poco raro todo. Pero bien. Había unos bares muy recomendables también, aunque no los probamos, ya que teníamos una pateada muy seria por delante.

Cuando por fin conseguimos entrar en el puente, también vi que junto a la parte norte del puente hay projects, EXACTAMENTE IGUAL que en el GTAIV!!! De hecho había alguna misión en la que tenías que venir aquí y cargarte a un tipo en los edificios de los projects, y luego escapabas a Mahattan por el Queensboro bridge!

Anyway, el puente es ULTRALARGO, ya que empieza muy atrás, y puedes caminar durante 20 minutos antes d estar sobre el agua. Había buenas vistas, pero sobre todo de la parte norte, ya que sólo tiene paso peatonal por este lado. En el sur es donde ves todo Manhattan

DSCF3746Aunque más o menos lo puedes ver a través del tráfico.

Nos llevó 40 o 45 minutos cruzar el puente completo, viendo la isla de Roosevelt, el teleférico que permite cruzar a la isla, y disfrutando del puente. Al salir, nos metimos a un Starbucks a por gasolina. Nos quedaban 60 bloques dirección sur, otra hora más.

DSCF3752

El To Hell es muy descriptivo. Al final la pendiente era empinada, pero es que había un giro imposible, en una zona mal iluminada, estrecha ycon peatones. Mal para los biciclistas.

Tras bajar los 60 bloques de nuevo, hasta nuestro hogar, y ver cómo anochecía de nuevo, entre bloque y bloque y cómo el sol se va poniendo en nueva Jersey, a través del tamiz de las avenidas, nos metimos en el Burger Joint, un bar de hamburguesas absolutamente infecto en la 2ª con la 9, que como no podía ser menos de un sitio tan infame, tenía las mejores hamburguesas de Manhattan. Absolutamente sucio, viejo, maloliente, y recomendable. Una de las mejores hamburguesas que he comido nunca.

A las 10 estábamos ya de vuelta en casa, y pensábamos ver una peli o algo. Pero según toqué la cama estaba profundamente dormido. Los 16 km recorridos esta tarde hicieron su efecto.

 

 

23 Mar

Nueva York para Calabacines – 2. Música culta y música popular

Ya era sábado, y como tal, tocaba brunch. Y ópera.

Sin madrugar demasiado salimos hacia la zona de Columbus circle, la esquina inferior izquierda de Central Park. Subiendo por Columbus Avenue, una de las avenidas chachis del west side, llegamos a la altura de la 79 a Isabella’s, una cafetería imponente, muy bonita, que ofrece brunches, como muchas otras de NY. LA particularidad de esta es que estaba cerca la ópera, a la que íbamos a ir a la sesión matinal. Así que una buena manera de empezar el día es con un superbrunch.

IMG-20150321-WA0001

Los huevos benedict y los waffles con fruta están tremendos, y nos pegamos un buen festín. El error fue pedir un café “especial”, no el regular coffee que te sacan por defecto con el brunch, ya que a parte de cobrarnos 5 pavazos por café, no había refill. Si hubiéramos ido con el del brunch habrían sido 0 pavos y refill, aunque café de peor calidad. Hay que tener en cuenta que los precios van sin tax y sin tip, así que de media son un 25% más caros.

Anyway, fue un gran desayuno.

Antes de entrar en la ópera estuvimos haciendo un poco el mono por Lincoln CEnter y alrededores, recordando donde fue grabada la escena entre Bill Murray y Sigourney Weaver de cazafantasmas.

DSCF3710

DSCF3715 DSCF3712

Había nevado mucho y todavía quedaba mucha nieve del día anterior, que se iba desprendiendo de los árboles en bloques gordos. Como nos sobraba un poco de tiempo también nos acercamos a Central Park, que estaba completamente blanco.

DSCF3717

La MEtropolitan Opera es un edificio bastante sobrio pero elegante, bastante distinto de los palacios de ópera europeos, pero con alguna peculiaridad importante, como los subtítulos, que en vez de proyectarse encima de la pantalla, están integrados en cada asiento en una pantallita, y son multiidioma. Además tienen un filtro para que sólo puedan ser vistos desde en frente, de manera que no ves brillar las pantallitas de los asientos de al lado, lo cuál se agradece mucho.

IMG_20150321_141800

LA ópera, MAnon, estuvo a la altura, y el tenor que hacía de des Grieux se salió mucho. Buenos decorados, buen vestuario, buena orquesta, y en general, muy buen resultado.

ASí, tras cuatro horas y media salimos de nuevo a la calle. Hacía mucho más sol, y lo más sorprendente: no quedaba NADA de nieve. Central park estaba verde, las calles secas… Hacía 4 horas estaba todo blanco y en un momentito todo cambió a como si nunca hubiera nevado.

Paramos en un Starbucks (uno mítico de nuestra anterior visita) a coger gasolina, ya que íbamos a bajar hasta nuestra casa en la 6ª andando. Nos llevaría más de dos horas llegar hasta casa, haciendo quiebros, cambiando de calles, y visitando lugares míticos, como la calle de los joyeros que está sobre la 44 o 45 y la 6ª avenida. Como todos los joyeros de esa calle son judíos, y era shabbat, nos encontramos todo cerrado. Y poco a poco fuimos bajando y se nos fue haciendo de noche.

Está muy bien recorrer Manhattan de norte a sur cuando atardece, porque cada bloque que atraviesas cambia ligeramente el color del cielo que ves atravesar de este a oeste.

Después de cenar algo en el apartamento, salimos a buscar algo del tan variopinto entertainment que ofrece Nueva York. Y tras enredar un poco acabamos en The MArie’s Crisis, un muy muy recomendable garito de Greenwich, cerca de la calle 4, que tiene un piano, y un pianista que toca canciones de musicales. Todo el mundo que está allí, se arremolina alrededor del pianista y canta las canciones, que son de todo tipo de musicales y que increíblemente, todo el mundo se sabe. De ve en cuando algún animao se lanza a cantar en solitario, y todos lo hacen de forma impecable. Hubo un gran momento en que tocaron I feel pretty, de West side story, y entró un tipo gigante, calvo y con cara de pocos amigos, que se puso a cantarla a pleno pulmón, haciendo que no se oyera a nadie más.

Después de unos cuantos temazos nos volvimos para casa fichando por el camino otro bar con muy buena pinta: Music inn. DEsde fuera parecía una tienda de guitarras, con guitarras, banjos, bajos, laúdes y demás colgando por todas partes. Pero dentro había música en directo y un montón de gente. Ya había plan para otro día.

22 Mar

Nueva York para Calabacines – 1. Libros y copos

La cosa empezaba divertida, siempre tiene que haber algún problema. Esta vez, lufthansa me escribió para comunicarme que el vuelo se había cancelado. La frustración inicial fue seguida por la rabia, cuando vi que no me cogían en el único teléfono que había disponible. Pero dos horas después me cogieron y en cuestión de un minuto ya tenía otro vuelo arrangeado para volar a NY.

El día 1 fue cansado.
unnamed (1)

Desayuné uno de los cafés de cápsula americanos (càpsulas monstruosamente grandes) y con el jetlag, me lancé a explorar los alrededores del East Village, nuestro centro de operaciones esta vez, a 30 manzanas del que tuvimos la vez anterior. East Village tiene bares, muchos bares, y restaurantes, y vidilla. Mola bastante. Pero yo salí a las 8 de la mañana, y lo único que me ofrecía era frío. Aunque era el día del equinoccio de primavera, todavía sigue haciendo mucho mucho frío.

DEspués de una hora y media andando me metí en la librería The Strand, entre la 11 y la 12, atraído por sus llamativos carteles de “18 millas de libros” y “amamos los libros”. La verdad es que ningún cartel puede anunciar lo que te encuentras allí.

unnamed

Es completamente descomunal y pasé dentro casi 2 horas, apabullado por la variedad y cantidad de libros de todo tipo. Volviendo para comer paramos en la cafetería backery Zucker, una pequeña pero agradable cafetería en la calle 9, entre la 1ª y la avenida A.

DSCF3683 DSCF3672

Después de comer salimos hacia Queens. Es una zona que no se suele visitar en los viajes relámpago de turisteo, pero teniendo tiempo, mola bastante. PArece que estás en una ciudad de esas del medio oeste, edificios muy bajos, zonas muy tranquilas residenciales, y super todoterrenos aparcados de improviso como que se han bajado a comprar unos repuestos para su cosechadora. NEvaba. Nevaba mucho.

DSCF3688

Entramos al museo of Moving Image (viernes gratis). Es un museo sobre cine que está construido juto a los estudios Astoria, unos de los más importantes de NY, que cerraron en los 80, pero que han vuelto a abrir recientemente para rodar cosas como el nuevo barrio sésamo o Mad Men. Por cierto, en el museo había una exposición de Madmen en la que te podías meter en recreaciones de sus escenarios, como el despacho de Don Draper o la sala donde escriben los guiones de la serie. Todo recreado de lujo. Bastante impactante. También estaba el guionista y creador de MAd Men dando una conferencia pero no le vimos.

La cafetería del museo mola bastante

La cafetería del museo mola bastante

DEspués de esta tarde cinéfila volvimos a Manhattan, y nos bajamos en la segunda, donde a la altura de la calle 11 encontramos el Durden. De qué me sonaba eso…? Durden… durden… Ahhh! Tyler Durden, el club de la lucha! Efectivamente, había dibujos de Brad Pitt y Bonham Carter por todas partes. Era un bar ambientado en el club de la lucha, parecía el sitio donde se juntaban para pegarse. Molaba. PEro nada del otro jueves. Las cervezas artesanas, locales, a 7 pavos+tip.

Enga, tira pal ebro, que como te de una miaja de apechusque, la roscas

Enga, tira pal ebro, que como te de una miaja de apechusque, la roscas

Después cenamos en un restaurante japonés de la segunda. COrrecto, pero no destacado.
El cansancio y el jetlag pegaban con fuerza aún, así que a las 11 estábamos ya de vuelta.

18 Mar

Calabacín abre de nuevo

Por fin he terminado las mejoras del blog. Ahora está todo integrado aquí, y no hará falta ir a bayu.es para ver las fotos. Para simplificarlo todo, he puesto en el menú el blog, los vídeos, las fotos y los libros. Y a la derecha del blog hay unas opciones para navegar por las categorías fácilmente y filtrar.

También he puesto una sección concursos con los concursos pasados, pero habrá alguno más, espero que cada año.

Lo que me falta todavía, pero llegará cuando vuelva de NY, es que sea responsive, así que ya sabéis, a entrar desde pantallones, que si no se pierden detalles :)