24 Mar

Nueva York para Calabacines – 3. Lazing on a sunday…

Domingo. Perezón.

Sin madrugar, salimos hacia la casa de Jenny, una de las amigas del exilio de Irantzu, que oportunamente vive sólo a 10 minutos. Con todo lo grande que es Nueva York. EL plan, muy claro: hacer pancakes, y estar toda la mañana tirados en el sofá de Jenny, con la barriga llena de pancakes. Sounds like a plan!

Allí estuvimos una variopinta representación de europeos (bueno, europeas y yo), comiéndonos mis pancakes, y nos dieron las 3. Y decidimos mover un poco el trasero, que no se podía ser tan vago.

ASí que nos fuimos hacia Long ISland City, que no es lo mismo que Long Island. En realidad es un barrio de Queens que tiene unas vistas tremendas de Manhattan, y al que se puede cruzar en ferry. Subimos hasta la calle 35, donde está el terminal de ferrys, y en menos de 3 minutos estábamos al otro lado del East River. Cuando visitamos Nueva York, hace 4 años, esta zona era TODO pabellones industriales. Aquí es donde está el cartel de Pepsi bastante famoso, y que siempre había visto rodeado de viejos almacenes. Bueno pues ahora es un super parque con urbanizaciones de torres de apartamentos y todo muy superbonito.

El nuevo parque, con las viejas grúas de los muelles

El nuevo parque, con las viejas grúas de los muelles

Y las vistas de Manhattan.

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El parquecillo es muy bonito, aunque como uno se puede imaginar, al estar al lado del río, hace un frío del carajo. Y también tiene cierto olor a alcantarilla, supongo que todavía no tienen muy definido el drenaje de esta zona que hasta hace nada era un gran complejo industrial.

Pero es todo muy fashion

Pero es todo muy fashion

Estuvimos deambulando por el parque un buen rato, y al final decidimos volver andando por el puente de Queensboro. Era un temazo porque suponía subir hasta la altura de la calle 60, luego internarse en Queens, porque el puente no se podía coger justo en la orilla, y después cruzarlo y bajar desde la 60. Pero qué diablos.

El puente además pasa por encima de la isla Roosevelt, que tiene un hospital abandonado (muy reconocible por los fans del GTAIV), así que era un incentivo más.

LA parte de Queens entre el parque y Queens Plaza, donde se coge el puente, sigue siendo muy industrial, con pabellones, aparcamientos de taxis (muy míticos par escapar del helicóptero de la policía, coges un taxi y te metes en el parking de taxis y te pierden la pista, :D:D:) y daba un poco de miedo en algunos sitios, estaba muy muy dejado. Pero luego veías gente super normal por allí, con carritos de niños, ejecutivos con sus portátiles… como un poco raro todo. Pero bien. Había unos bares muy recomendables también, aunque no los probamos, ya que teníamos una pateada muy seria por delante.

Cuando por fin conseguimos entrar en el puente, también vi que junto a la parte norte del puente hay projects, EXACTAMENTE IGUAL que en el GTAIV!!! De hecho había alguna misión en la que tenías que venir aquí y cargarte a un tipo en los edificios de los projects, y luego escapabas a Mahattan por el Queensboro bridge!

Anyway, el puente es ULTRALARGO, ya que empieza muy atrás, y puedes caminar durante 20 minutos antes d estar sobre el agua. Había buenas vistas, pero sobre todo de la parte norte, ya que sólo tiene paso peatonal por este lado. En el sur es donde ves todo Manhattan

DSCF3746Aunque más o menos lo puedes ver a través del tráfico.

Nos llevó 40 o 45 minutos cruzar el puente completo, viendo la isla de Roosevelt, el teleférico que permite cruzar a la isla, y disfrutando del puente. Al salir, nos metimos a un Starbucks a por gasolina. Nos quedaban 60 bloques dirección sur, otra hora más.

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El To Hell es muy descriptivo. Al final la pendiente era empinada, pero es que había un giro imposible, en una zona mal iluminada, estrecha ycon peatones. Mal para los biciclistas.

Tras bajar los 60 bloques de nuevo, hasta nuestro hogar, y ver cómo anochecía de nuevo, entre bloque y bloque y cómo el sol se va poniendo en nueva Jersey, a través del tamiz de las avenidas, nos metimos en el Burger Joint, un bar de hamburguesas absolutamente infecto en la 2ª con la 9, que como no podía ser menos de un sitio tan infame, tenía las mejores hamburguesas de Manhattan. Absolutamente sucio, viejo, maloliente, y recomendable. Una de las mejores hamburguesas que he comido nunca.

A las 10 estábamos ya de vuelta en casa, y pensábamos ver una peli o algo. Pero según toqué la cama estaba profundamente dormido. Los 16 km recorridos esta tarde hicieron su efecto.