30 Mar

Nueva York para Calabacines – 8. Sácame de aquí!

Podrán deciros lo que quieran, pero Nueva York es un sitio que estresa. Si vienes en plan turistilla de visita rápida a ver lo típico con todo super organizado, pues ni tienes tiempo. Pero cuando vienes más de relax como yo, acaba agobiando. Más aún si tu calle se llena de bomberos, policías y empleados del gas 24×7.

Así que el segundo fin de semana decidimos largarnos a conocer el frío norte. La idea era conocer un poco más el estado de Nueva York, la parte rural de lo que tiene como punta de lanza a esta ciudad asfixiante. Aunque costó moverse por infierno de calles de NY (no es que sea difícil por las calles, si no porque es un caos, me recordó mucho más a nepal que a Europa, cada uno por su lado, parando donde les da la gana, ciclistas yendo por cualquier lado, peatones por todas partes, giros prohibidos, carriles que cambian de repente…), conseguimos salir a medio día para plantarnos a comer en Cold Spring, un mítico sitio de veraneo que ahora en invierno estaba un poco tristón, pero en el que se comía muy bien.

Antiques, antiques...

Antiques, antiques…

Tienen también buenas cafeterías y la calle principal tiene vidilla incluso en estos meses de invierno. Es curioso porque hay un montón de tiendas de antigüedades, que no sé de qué puñetas vivirán. No sé quién va a comprar antigüedades durante todo el invierno…

El restaurante posada con vistas al Hudson. Parece un super restaurante super élites, pero como tantos otros americanos, sólo dan hamburguesas y sandwiches!

El restaurante posada con vistas al Hudson. Parece un super restaurante super élites, pero como tantos otros americanos, sólo dan hamburguesas y sandwiches!

Anyway, un puebo bonito y con una carretera para llegar junto al Hudson que da unas buenas vistas del interior nordeste de los USA.

El Hudson, bastante líquido

El Hudson, bastante líquido

El sábado había Easter eggs hide 'n' seek!

El sábado había Easter eggs hide ‘n’ seek!

A media tarde llegamos a Kingston, la antigua capital del estado de NY, antes de que se trasladara a Albany (mítico Albany, es la ciudad de la que tienen matrícula los coches robados de las pelis, o de Albany o de Reno, Nevada). En fin, Kingston parecía una ciudad un poco fea, tipo las que se pueden ver de la america profunda en, por ejemplo «Acción civil», mientras que yo esperaba un pueblo tipo del de Beetlejuice.

La chabola molaba mucho

La chabola molaba mucho

Aparcamos las cosas en la casa pillada por Airbnb, una casa victoriana que la gozas, muy muy bonita y acogedora, y tras despedirnos del perro, Chongo, un corgi muy mofas y muy majete, fuimos a pie a descubrir el centro de Kingston, que finalmente vimos que no estaba tan mal, hay una zona en el centro que es muy bonita y ciertamente recuerda más a Beetlejuice que a A civil action.

1  de N iglesias holandesas que íbamos a ver por la zona. Básicamente, toda Holanda se vino al estado de Nueva York en el siglo XVIII

1 de N iglesias holandesas que íbamos a ver por la zona. Básicamente, toda Holanda se vino al estado de Nueva York en el siglo XVIII

LA pascua se acerca

LA pascua se acerca

Una calle de Kingston

Una calle de Kingston

Fichamos restaurantes para el día siguiente, ya que teníamos la cena comprada ya, y nos fuimos a nuestra super casita, que era lo contrario de NY. Acogedora, tranquila, mullida, calentita y agradable.

 

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