08 Oct

Nuevas fotos

He metido nuevas fotos de los últimos viajes a la sección fotos de www.bayu.es. Además de los viajes he actualizado la sección retratos y la sección personal.

En cuanto saque el vídeo de Alemania actualizaré la sección vídeos. La de audios está parada, pero espero moverla dentro de poco también.

Y cuando saque el libro de Jordania (coming sooooon), pondré una sección libros! (todavía no sé cómo voy a hacer para poner 5 columnas en vez de 4 :S)

 

03 Abr

Todas las fotos. TODAS

El otro día leí en Microsiervos esta nota sobre un proyecto de un tal Jeffrey Thompson, una especie de artista, músico, programador, hombre orquesta… y desde entonces no me he podido quitar de la cabeza la idea de esta especie de “máquina del tiempo”.

El concepto es sencillo, y es igual al de la Biblioteca de Babel de Borges. Sobre éste había leído hace bastante tiempo, pero la verdad es que no me había impactado tanto, probablemente porque no me había hecho a la idea de lo que significaba, pero al imaginármelo con fotos la cosa ha cambiado (para mi percepción). Ahora la Biblioteca de Babel me parece igualmente impactante, ya que no es que sea una biblioteca que tiene cualquier libro que se ha escrito y cualquiera que no, es que tiene TODO lo escrito con ese set de caracteres, incluyendo una carta que escribiste cuando eras pequeño, un mensaje de texto felicitando la navidad o la carta en la que comunicaron tu despido. Quizá el ver el lado más personal, no sólo el del Quijote que mencionan en la Wikipedia, es cuando te toca un poco más y descubres la magnitud del asunto.

Sí, pero ¿de qué se trata?

La idea es crear todas las combinaciones posibles de píxeles, píxel a píxel en una imagen. Es decir, partiendo la imagen en la que todos sus píxeles son negros, color #000000, combinar todos los cambios de color en ese píxel, usando el modelo anterior son 24 bits, 8 por cada canal, por lo que cada píxel puede tomar 224 = 16.777.216 colores distintos. Es decir, sólo modificando el primer píxel, habría casi 17 millones de imágenes completamente negras con un píxel en la esquinita que cambia de color.

Vamos a tomar una imagen negra, y a cambiar su primer bit al primer color disponible diferente del negro: #000001

 

El color es prácticamente negro también, por lo que es imposible apreciarlo a simple vista

 

 

Voy a cambiar el primer píxel a un color más llamativo: #e8c143

Tras 15.209.667 iteraciones (con ese número de imágenes generadas), la imagen obtenida sería ésta. Arriba a la izquierda está el píxel rosa, casi indetectable.

 

Así hasta que el píxel llegara al último color: #ffffff (la notación es hexadecimal, esto supone que cada pareja de f’s son en decimal 255, es decir el máximo de color para cada canal, que al mezclarlo saldría el píxel blanco):

 

Tras los casi 17 millones de cambios de primeras fotos, el resultado sería éste. En la ampliación se ve el cambio a nivel de píxel

Modificando el segundo píxel, otros 17 millones, pero haciendo todas las combinaciones de los dos primeros píxeles el resultado sería aproximadamente: 17.000.0002=289.000.000.000.000, 289 billones de imágenes negras con los dos primeros píxeles de colorines. Para hacerse una idea de lo enorme del número, en agosto de 2011, sólo había 6000 millones de fotos en flickr.

Si se hace la combinación de ese píxel con todos los demás de la imagen, para un determinado tamaño de imagen, se puede generar “cualquier imagen” de ese tamaño. De hecho, con un algoritmo que lo haga, no es que se pueda, ¡es que lo hace! (luego hago la apreciación de los tiempos, espacios, y de que de hecho no se puede).

Partiendo de los ejemplos anteriores, he utilizado una imagen de 600×600 px, es decir, contiene 360000 píxeles, (bastante menos de un megapíxel, que serían 1000×1000). Una vez el algoritmo pasara por TODAS las combinaciones posibles, alguna de las combinaciones habría sido esta:

 

Posible combinación

Otra habría sido esta:

otra:

Pero más inquietantemente, otra habría sido esta:

Todas estas son combinaciones posibles de imágenes de 600×600 variando el color de cada uno de sus píxels.

Y habría además de cada una de ellas, todas las anteriores y todas las siguientes en cada instante de  movimiento. Además, estarían desde todos los ángulos posibles. Y todos son todos, no sólo desde delante y detrás, también de abajo, de arriba, primer plano, plano general, bien iluminado, mal iluminado, con un flashazo, sin él, vista en primera persona…

Fotos FINITAS

Quizá la gran diferencia con la Biblioteca de Babel es lo visual que es cuando son fotos. Para escribir el Quijote, por ejemplo, habrá una enorme cantidad de Quijotes casi enteros escritos, pero que no son el Quijote porque faltan palabras, páginas o capítulos enteros, y para saber si lo es o no lo es, hay que leerlo todo, o al menos leer hasta el fallo. Sin embargo, una foto se ve de un vistazo, rápidamente sabes si eres tú el que aparece o no, y aunque cambie un píxel, o 20, o 30, o 2000, según dónde estén, te sigues reconociendo.

en esta foto se han cambiado muchos más de 2000 píxeles respecto a la anterior, y sin embargo sigue siendo la misma foto.

 

Pero te reconozcas o no, lo increíble de esto es que si cojo un tamaño, por ejemplo el anterior (600×600), y aplico el algoritmo para que genere todas las imágenes posibles con esos colores y esa cantidad de píxeles, se obtendrían:

17.000.000360.000=muchísimas, un gritón de fotos, pero un número FINITO de ellas.

Se ACABAN.

Y en ese pack de fotos de 600×600 píxeles estarían TODAS las imágenes de todo lo que has hecho en tu vida, desde todos los planos posibles, de lo que has hecho, de lo que podrías haber hecho, de lo que nunca harás. Hay una foto de ti midiendo 3 metros, hay una foto de ti levitando en la estación espacial internacional, y hay una foto de ti lanzando rayos por los ojos, y hay una foto de ti viviendo en el cretácico y siendo devorado por un tiranosaurio. También están todos mis dibujos de calabacín, y todos los fotogramas de todas las películas de la historia, hechas y por hacer (bueno en el caso del ejemplo, fragmentos de los fotogramas, ya que ninguna tiene un fotograma de 600×600). Porque todas esas cosas, aunque puede que nunca pasen, sí pueden representarse con píxeles en una imagen cuadrada de 600×600.

Por eso, si fuera posible hacer esto (más que hacerlo, terminarlo), tendríamos delante una máquina del tiempo visual que permitiría explorar toda la historia del universo, así como los diferentes futuros, siempre que puedan representarse con imágenes.

…tiene que ver con el tiempo

El pequeño problema de esta máquina del tiempo es la cantidad.

Generar 17.000.000360.000 imágenes es una locura. Según explicaba Carl Sagan en Cosmos, 10100 es un googol, y es un número mayor que el de átomos del Universo. Si este número aparentemente no tan grande, realmente es enorme, el de fotos necesarias es el mismo elevado a la potencia 3600. Es decir, habría muchas más fotos que átomos en el universo. Muchas, muchas más. Por ello en términos de tiempo es una tarea… digamos a muy largo plazo. Por no hablar en términos de almacenamiento. Si el almacenamiento es digital, y haciendo una media muy generosa en la que las imágenes ocupan 100kb, el tamaño sería:

100kb x 17.000.000360.000 o pasando el 100 al exponente: 17.000.000360.002 kbs. Pasado a gb: 17×10360.002 Gb. Con ese exponente es irrelevante que pase a Gigas, a Teras o a Exabytes, siempre será una barbaridad. Si el almacenamiento de información tiene una traducción atómica, es decir, almacenar 1 bit en un disco duro requiere que 12 átomos del mismo estén en uso (con la tecnología más puntera) y no puedan usarse para otra cosa, parece que es imposible, que con los átomos disponibles del universo (unos 1080), existan suficientes discos duros para tantas imágenes.

Por supuesto ni pensar en imprimir las imágenes, por materia prima de impresión y por espacio físico para almacenarlas.

Vamos que es imposible (al menos que existan todas simultáneamente)

Pero la idea mola.

Mucho.

03 Sep

Un fin de semana por la montaña palentina

El pasado 18 de agosto estuve de visita por tierras palentinas (algo bastante inusual en mí :D) y con la enorme suerte de que el 17 había habido luna nueva, el 18 tuvimos un cielo espectacular en el que podía verse absolutamente todo. Además gracias a Google Sky pudimos identificar unos cuantos cuerpos celestes, constelaciones, etc. Me sentí muy pequeñito y me dieron ganas de volver a ver Cosmos.

Las fotos que pude hacer, aunque no son óptimas, porque no tenía el equipo necesario (ni trípode, ni pude enfocar correctamente, ni un disparador para disparar en modo bulb sin mover la cámara), han salido algo provechosas. Al no poder poner modo bulb tuve que tirar con exposiciones máximas de 30 segundos, que por lo visto no eran suficientes con sensibilidades bajas, así que tuve que poner una sensibilidad considerable (6400), con el consiguiente ruido.

DE todas formas, aquí va una pequeña muestra de lo que conseguí sin muchos medios:

Es una lástima que en las ciudades nos perdamos estas cosas, espero poder volver a ver estos cielos en la luna nueva de septiembre, a ver si voy a algún sitio sin contaminación, y esta vez, mejor equipado.

 

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