09 Ene

Kiwi el Aucklander 8: Calabacín el Aventurero

Las últimas semanas de Aucklandismo han sido … un poco especiales…

Para empezar, el penúltimo fin de semana del año, mediados de diciembre, no teníamos mucho plan para hacer por aquí y nos fuimos a las playas del norte, concretamente a Omaha beach, que suena a tipo de crucero yanqui, pero no, es una playa cerca de la reserva natural de Tawharanui, que era nuestro objetivo primario, pero acabo perdiendo interés en favor de la playa. Para empezar llegamos tardísimo porque por esa carretera de la costa hay buenos atascos. Para seguir, al llegar había olas cutrecillas, pero “suficientes para aprender”, así que Txusuru me convenció para alquilar una tabla y hacer surf. Así empezamos el finde del 15 de diciembre!

Increíblemente me puse de pie a la primera (aunque luego tarde más de media hora en volver a conseguirlo) y estuvo bastante divertido, así que probablemente volveré.

Por la noche estuvimos en Ponsonby, un barrio residencial muy agradable de Auckland, tomando unos cacharrillos, y luego volvimos por Franklin street, una calle en la que todas las casas tienen decoración navideña muy llamativa y la gente va a verla. No sabemos cómo empezó esto, porque no es municipal, es una iniciativa privada (de muchos individuos diferentes) que ha ido ganando fuerza y al final recibe un montón de turismo. Imagino que en algún momento alguien decidiría poner lucecitas en su casa a lo salvaje y otros le copiarían y ahora se había convertido en tradición. Supongo que si te compras una casa en esta calle no puedes No poner las luces.

Kiwi noel

había también músicos callejeros y pasamos junto a una chica con una flauta, cuando la vi de lejos con la flauta pensé en el crack de Matt Mulholland y su flauta y me la imaginé tocando titanic. Cuando llegué donde estaba ella, ESTABA TOCANDO TITANIC!!! pero claro, no como Matt, que por cierto, también es de Auckland.

Anyway, al día siguiente hicimos excursión de medio día por el parque de Omanawanui, cerca de la playa de Kare kare en la que habíamos estado hacía unos días. De hecho la idea era llegar a Kare-kare por el lado sur, ya que es una scenic road y tiene un montón de playitas y bosques. Pero al final llegamos a una carretera de grava que con el coche cargado parecía que íbamos a morir allí mismo, así que nos dimos la vuelta y nos fuimos a una de las playas que habíamos visto para echar unos chombitos

Las vistas eran bastante scenic, como prometía, pero no fuimos mucho más lejos.

Y entonces.. al día siguiente…

Volví a Bilbao.

con parada en Tokio

Haneda en Navidad

Era un viaje stealth mode, sólo había avisado a una persona para que me recogieran en el aeropuerto y me abrieran la puerta de casa. Así que ha sido una navidad con bastantes sorpresas, muchas muchas comidas, banquetes y ágapes, y algún que otro regalo también.

Alguien se puso muy contenta…

Y de pronto estaba en Santo tomás comprando queso como si nunca me hubiera ido…

Si normalmente la suelo gozar bastante en navidad, esta ha sido especialmente gozable. Nunca había estado tan bien volver a Bilbao

Mientras en Auckland:

parece que uno de los primeros añosnuevos del mundo no fue muy espectacular, pero bueno, siempre es llamativo ser el primero en estas curiosidades.

15 días después ya estoy de nuevo en AKL, muriendo de sueño por el jetlag, pero sin que eso me impida meterme homenajes argentinos

se trata de un restaurante argentino en Takapuna, donde fuimos a pasar el domingo y a comernos una parrillada brutal. Parece que la navidad ha sido un poco movidilla en términos de tiempo por NZ, y ha habido un pequeño temporal, que hizo que el mar estuviera especialmente alto. Pero ahora las cosas ya vuelven a su cauce y hace el sol propio de Enero, o sea, de Julio.

Ayer tuvimos la opción de comer pan con corteza normal (algo absolutamente raro en este país, donde los panes tienden a ser cutres). Y también unas angulas, que aquí, como no hay una demanda disparada, valen sólo 24 euros el kilo. Tampoco son para tanto.

La navidad se acabó, y ahora toca volver a las redes neuronales!

15 Dic

Kiwi el Aucklander 7: Piha

El fin de semana pasado por fin salimos de Auckland. No fuimos muy lejos, pero en cuanto sales del área urbana la cosa cambia radicalmente. El destino elegido fue Piha, una playa de arena negra que está en la costa oeste, al otro lado de Auckland, a sólo 35 km, aunque se tarde casi una hora en llegar. Piha es conocida por el surf, por la arena volcánica, y por ser una de las playas donde se rodó El Piano.

Se tarda un ratillo en salir del área metropolitana de Auckland, sobre todo si tienes el gps configurado para evitar autopistas (ouch!), pero en cuanto acaba, empieza el bosque cerrado de árboles exóticos, raros, retorcidos y de muchos colores. El camino es una carreterita rodeada de vegetación densa,  realmente espectacular.

Poco antes de llegar hicimos un alto en la estribación sur de la playa, que testá elevada  y permite ver la panorámica.

Según llegué me descalcé y subí a la roca central para ver las vistas. Piha tiene como dos subplayas, separadas por esa roca, la de la izquierda, pequeña y acogedora (pequeña pero más grande que la mayoría de las playas que conozco) y la de la derecha, que tranquilamente puede tener 3 o 4 km.

La playa es muy plana y las mareas la hacen desaparecer o la extienden muchos metros. También hace falta internarse bastante para que cubra más de la cintura.

La arena no parece negra, supongo que por efecto de la luz, pero en cuanto escarbas y llegas a la arena húmeda se ve el color negro intenso que tiene. Es bastante curiosa porque tiene una textura mucho más suave que otras arenas, supongo que la roca volcánica se pulveriza más fácilmente. Otra cosa curiosa es que al ser negra, cuando le da el sol quema mucho más. En Bilbao es normal que la arena queme a las horas centrales del día cuando ha pegado mucho el sol, pero aquí la arena  (seca) abrasa todo el rato.

Txusuru aprovechó para echarse unas olas (su tabla nos dio un poco la monserga en el coche, ya que las cinchas que la sujetaban vibraban con la velocidad). Pero parece que no estaba el mar muy propicio. Mientras yo me fui a recorrer la playa y echar algunas fotillos.

Como no podía ser de otra manera aproveché para hacer unos agujericos con túneles para hacer el canelo un poco.

Después de comer en la playa nos dirigimos a Kare-kare, otra playa mucho más grande al sur. Queríamos ir a la cascada de Kite-kite, pero no encontramos ruta para ir en google maps, así que probablemente había que internarse en algún tipo de bosque para encontrarla. En su lugar, fuimos a la cascada de Kare-kare, junto a la playa homónima.

La cascada era bonita, pero sin duda lo mejor era el camino para llegar hasta ella, era como estar en Parque Jurásico (creo que grabé un vídeo fingiendo ser perseguido por un velociraptor, auqnue ya no me acuerdo, tengo que revisar la gopro).

cuando terminamos, fuimos a Kare Kare, una playa muyyyy extraña. Para empezar había que recorrer un kilómetro por un sendero de arena rodeado de extrañas plantas tropicales. Aquí más que parque jurásico parecía que estábamos en la isla de Lost. Cuando salías a la playa, había tranquilamente 500 o 600 metros de arena hasta el mar, que estaba enbravecido. La playa es muy extensa, 10-12 kilómetros, y muy ancha también así que hay momentos que parece que estás en el desierto de Mad Max, sólo hay arena y sol, y a lo lejos el agua rompiendo.

La visita  a Kare KAre es muy recomendable, pero al día siguiente teníamos más planeado. Fuimos a Muriwai, otro de los paraísos del surf en esta parte de Nueva Zelanda, pero aparentemente las olas tampoco estaban a favor del surfer. A mí me daba igual y me fui a uno de los extremos de la playa donde habita una gran colonia de alcatraces. Nunca había visto pájaros de este tipo pero son muy bonitos y elegantes. coincidió además que en esta época acaban de venir a anidar, y estaban todos sentados sobre sus nidos, algunos de ellos con polluelos ya nacidos. Hay un momento del año en que deciden pirarse a Australia (2000 kilómetros de mar de Tasmania sin una roca donde posarse, menudos jefes). Pero esta era la época buena y estaban en Muriwai.

La playa grande Muriwai tiene más de 30 kilómetros, y nosotros estábamos justo en el lado sur, pero se veía creciendo hasta el infinito por el otro lado. Justo al otro lado de la colonia de alcatraces  (y la colonia de chinos que había haciéndoles fotos) había otra playa pequeñita y de difícil acceso que parecía más acogedora.

 

Después de comer y una siestita en la playa mecidos por el viento, salimos hacia otra de lass playas del oeste, Bethells Beach, que también tiene sus curiosidades. Para empezar hay una duna “gigante”, según los mapas, que no encontramos. Así que tan gigante no será. La duna de Pylat la ves desde cualquier sitio, y esa sí que es gigante. Pero la playa de Bethells era muy guapa per se, tenía una especie de ría, y desembocaba justo en la unión con otra playa más pequeña y muy salvaje. Aquí parecía que estábamos en Lost otra vez. Como no hacía muy bueno no nos echamos baño, pero eran playas muy propicias para hacerlo.

 

ASí que pasamos el fin de semana lejos de Auckland, por fin, y viendo playas muy interesantes, todas con arena negra y aguas calentitas. Entresemana lo más destacado es que aquí se acaba el trabajo ya hasta el 8 de enero, ya que no sólo es navidad, si no vacaciones de verano. Tengo entendido que Auckland se queda desierto en estas tres semanas.

Y como era la última semana, lo que hicimos fue organizar un secret santa con la gente del KEDRI, el instituto donde estamos haciendo la estancia, e intercambiamoss regalos en una terracita con unas buenas birras nacionales.

Resulta que el secret santa no es como el  amigo invisible que conocemos nosotros, donde tienes alguien a quien regalarle algo. No, en su lugar todos compran un regalo genérico y hay un mecanismo para ir cogiendo los regalos. El mecanismo no está muy bien diseñado ya que siempre penaliza o al primero o al último que cogen regalo. Por eso yo pensé un mecanismo alternativo que molaba un huevo. Pero la gente prefirió el tradicional buuuuu. En todo caso estuvo divertido y tuvimos regalos muy variopintos, desde chocolates, hasta cosas un poco más handmade, pasando por unas toallas para limpiar cristales (WTF?).

Y ya hoy estamos despidiéndonos de los compañeros hasta enero, y viendo qué se podrá hacer estas semanas, aunque probablemente la idea sea seguir con lo que estamos, que hay mucho trabajo pendiente.

08 Dic

Kiwi el Aucklander 6: Playas y trámites

Esta última semana ha habido un inusual número de visitas a playas. El número es 2. Pero sigue siendo inusual. Sobre todo porque habría sido más de no ser porque hemos estado metidos en el gran jardín de mudarnos de piso, que si normalmente es un coñazo, con los trámites neozelandeses la cosa se multiplica.

Trabajo de la última semana: hacer dibus

Las vistas desde nuestra ofi de la uni

Al margen de la uni, la semana empezó con un viaje en autobús al medio de ninguna parte en el que Imanol y yo acompañamos a la italiana de la uni a que le dieran un coche que se había comprado (de segunda mano, en unos chinorris, que nada más y nada menos se hacen llamar 2cheapcars. A quién demonios se le ocurre llamar a su empresa “coches demasiado baratos”, sólo falta que estuviera en cursiva el “demasiado”). Luego le ayudamos a ir a su casa, ya que parece que anda un poco insegura por las carreteras de aquí, y fue grandes risas porque el “un poco” es más bien “muy”, y a eso hay que añadir algunas cosas curiosas del coche. Resulta que el 90% de coches de segunda mano de NZ no son de un propietario de NZ que lo vende, si no coches de japoneses que se quieren deshacer de ellos y los exportan. O sea, sólo han tenido otro usuario, y ha sido japonés. Eso para los japoneses está bien, porque no sólo quitan las tartanas de sus carreteras si no también de su isla. Y las llevan a otra isla que está llena de tartanas. Otro día hablaré del tema de los coches aquí, porque tiene miga. Bueno, de hecho hoy es el día: los coches europeos, que de por sí son caros, sólo se ven en sus versiones de gama alta. POr ejemplo es casi imposible ver un Audi A4, en su lugar es probable encontrarse un S4, y más probable ver un RS4! Los audi RS algo parece que los regalan con los cereales, pero son coches que normalmente superan los 100.000 euros… El otro día vimos un audi SQ7… pero los Q también tienen paquete deportivo S?? en NZ sí. A parte de esto, algo que debe de ser frecuente en usa y aquí también lo es (en europa yo no lo he visto) es que la gente se ponga a revolucionar el coche en los semáforos (especialmente de noche, para tocar más las narices.). En mi antiguo aparta, que estaba en un 7º, era muy frecuente estar oyendo coches toda la noche revolucionando, y saliendo picando rueda. Hay mucho mucho kinki con coche caro. Pero bueno anyway, la mayor parte de coches que se ven son japoneses cutres y normalmente de segunda mano. Y algo curioso que tienen es que el gps está en japonés, así que nos las vimos y nos las deseamos para llegar de A a B.

Un par de días después iniciamos la mudanza de Txusuru y Luciaroa, un jueves, que era su último día en su aparta. Yo tenía hasta el domingo, así que aguanté en el mío, a pesar de los coches revolucionados. La mudanza fue un poco locura, con varios Uber implicados y sin saber muy a ciencia cierta si íbamos a tener la electricidad y el internet contratados. REsulta que aquí cuando alquilas hay una empresa que le das tus datos y te saca TOOODAs las compañías de servicios, electricidad, agua, internet, teléfono, gas, y te permite elegir un plan de consumo de cada una de ellas y te hacen la gestión ellos. Joder qué buena idea, dijimos, y ahí nos lanzamos. Pero no, es buena idea, pero es MENTIRA. Lo único que hacen (que no es poco) es mostrarte todas las opciones que hay, y cuando eliges una, pasan tu teléfono a la compañía, y ahí te apañes. Y apañándonos vamos. La luz está gestionada, supuestamente, pero el internet… buff.. qué cristo, va camino de convertirse en el nuevo “bank account drama”. Semana y media después hemos conseguido que nos llegue un router (que no habíamos pedido, y que habíamos dicho que compraríamos nosotros de segunda mano, porque son carísimos), y supuestamente HOY nos llegará internet, después de haber recibido varias veces mensajes de texto diciendo “tu internet ya está funcionando”. Pero bueno, si hemos resuelto lo del banco, que por cierto, LO HEMOS RESUELTO, espero que tengamos internet en casa hoy. Lo del banco fue mofa, al final fuimos allí y nos hicieron todo en el mismo banco, después de asegurar que eso no podía ser… eso sí, nos dieron una tarjeta cutre y ahora tenemos q esperar a que nos llamen para darnos la buena. QUe igual nos lo dicen en mayo.. pf..

puede pasar a recoger su router

El viernes hubo fiesta de navidad en la uni. Fiesta de navidad el 1 de diciembre :D No se andan con historias. No sabíamos muy bien qué esperarnos, pero la verdad es que fue sorprendente, un atrio enorme de la uni estaba lleno de mesas de comida, música en directo, gente disfrazada, y muy buen ambiente que se acabó de sopetón a las 5 de la tarde. Pero bueno comimos de gañote y luego nos fuimos todos los vascos y el mexicano a casa de la italiana, donde nos cocinaría pizzas de verdad, no como todas las demás. Las pizzas estaban tremendas y hubo una buena conversación hasta media noche.

Llegado el finde el sábado lo dedicamos fundamentalmente a hacer gestiones, compras y arreglos varios. Yo me mudé y estuve haciendo algunas gestiones y al final el domingo fuimos a Mission Bay, una zona de playa y jardines que estaría tremendamente bien de no estar tan masificada. Se trata de una playa muy larga en una zona residencial de lujo, al estilo norteamericano, con una carretera con comercios a un lado y jardines al otro. Más allá de los jardines la playa. Así, la gente viene en hordas a hacer picnics en el césped para luego ir a darse un baño. Los picnics son muy profesionales, con grandes mantas impermeables, sombrillas, y copas de vino de verdad.

Rangitoto siepre esta presente

Esta zona, y todo Auckland en realidad está resguardado del océano, así que el hay pocas olas y el agua viene bastante calentita (por no decir demasiado). Pero no nos bañamos, estuvimos más bien tirados a la bartola y comiendo. Para volver me cogí una bici de alquiler barato y me volví por todo el bidegorri de la costa, un buen paseo en bici, para acabar en casa leyendo un poquito, mientras los otros volvían en autobús, mucho más lento que la bici.

Esta semana lo más destacado han sido los trámites de internet, que siguen dándondos dolores de cabeza, y que ayer jueves tuvimos otra fiesta de navidad, esta vez del departamento, mucho más modesta, con unas pizzas de las que no son buenas, y algo de “champán”. Cuando acabamos de comer eran casi las 5 y aunque muchos volvieron a trabajar, nosotros nos fuimos a la playa de Takapuna, al norte de Auckland, cruzando la bahía. Hasta ahora la mejor playa que hemos visto, larga, con arena normal, y olas un poco más animadas que las de las playas interiores. No había mucha gente, y se llega en 20 minutos en autobús. Echamos allí la tarde y algún baño sí que cayó, el agua está calentísima. Cerramos la tarde con unas cervecitas en una terraza, y un broforce en casa. Este finde esperamos más animación con la visita a PIHA!!! Si todo va bien…

En python tb he hecho algun arbolico de navidad con boxplots

14 Nov

Kiwi el Aucklander 3: En Parnell hay parné.

El tiempo de universidad y las visitas a los super han empezado a ser rutina en kiwiland, y ahora ya lo que nos queda son esencialmente los fines de semana. Entre semana, entre la uni, el super, cocinar para el día siguiente y los recaditos varios (como buscar un piso para el resto de tiempo que estemos viviendo aquí) no queda tiempo para mucho, lo cual no nos ha impedido tomar alguna que otra birra. El fin de semana pasado, siendo todavía pronto para hacer grandes excursiones, decidimos hacer un plan de tranquis, que luego sería modificado de arriba a abajo. En principio, la previsión del tiempo decía que el sábado iba a llover, con lo que las actividades de exterior quedaban un poco condicionadas. El domingo era más día de relax y la idea era ir a ver un partido de rugby a un bar y poco más. Al final, todo cambió tanto como cambia el tiempo.

Resulta que a pesar de que amaneció algo nublado, en seguida empezó a descubrirse y hacer calor, así que de lluvia nada. Nuestro plan era ir a ver un museo que hay en el Auckland Domain, un super parque del que ya he puesto alguna foto. Pero entre que nos levantamos, quedamos, que si compra de noseque, tal y pascual, hasta las 12 no llegamos al auckland domain, y para entonces ya hacía bueno, ni frío, ni lluvia ni nada. Así que como íbamos despacito, porque vamos con carrito y las cosas van a otro ritmo, lo que hicimos fue recorrer el parque y ver un poco las cosas que tiene al aire libre, como un bosquecillo, enormes campas donde los aucklanders practican cricket y fútbol, y un bonito jardín botánico que no tiene muchas flores pero las que tienen las tiene muy bonitas y bien puestas. Como se nos había echado el mediodía, decidimos ir a Parnell a comer, que es un barrio que está al otro lado del Domain, con idea de comer rápido y luego volver al Domain para ver el museo.

Pero no contábamos con las megacuestas de Auckland. Resulta que tardamos casi una hora en llegar, entre pitos y flautas, no porque estuviera lejos, que no lo estaba, si no porque los accesos no eran muy manejables para un carrito, y hubo que dar algunos rodeos y subir escaleras con el carro a pulso, y complicaciones del estilo. LA movilidad entre barrios de Auckland es realmente un infierno, hay muchísimas cuestas, las carreteras son completamente dominantes, los pasos de cebra son hostiles y hay cientos de escaleras. No es un buen sitio para ir en silla de ruedas o con un carrito de niño. La verdad es que tienen una orografía complicada, pero bueno, en otros sitios lo han (hemos) resuelto bastante mejor.
en fin, ya cerca de las dos y media llegamos a PArnell y nos metimos a un italiano a comer, para no arriesgar demasiado. La comida, correcta sin despuntar, pero lo que sí vimos es que éste era el primer barrio de Auckland en el que la mayoría de la gente eran blancos (por no decir el único tipo de gente). Era un barrio de mucha pasta, vimos bastantes coches de alta gama aparcados en las casitas con garaje (nada que ver con los rascacielos del centro), como un par de lamborghinis, porsches, un tesla y muchos audi y bmw de los caros. POblación: mayoritariamente viejos, blancos y con pinta de jugar al golf. El centro de Parnell es una calle en la que parece que has viajado a USA, comercios pequeñitos a cada lado de una calle muy tranquila, con tráfico suave, y más allá de esa calle, casitas individuales muy bonitas con estética colonial. Podría ser una calle cualquiera de Rutland, Vermont.

DEspués de un rato por la main street de Parnell, tomando un café en un garito muy elegante, arrancamos hacia el norte con idea de visitar un jardín de rosas, una especie de parque que fue privado en algún momento y sus dueños lo donaron y ahora está lleno de rosas de diferentes tipos, cada una asociada a algún tipo de aristócrata. No entendimos muy bien esta asociación, ni por qué esta planta era la condesa noseque y la otra era el barón von nosecual. Pero era bonito, y nos había llevado por los elegantes barrios residenciales de Parnell, rodeados de mansiones y cochazos.

Allí parecía que estábamos lejísimos del centro y estuvimos considerando coger un autobús para volver, pero al final bajamos hasta el puerto y volvimos por la costa, un camino más largo pero mucho más asequible en términos de evitar cuestas, escaleras y cruce de autopistas urbanas. A eso de las 7 estábamos en el centro y decidimos dividir caminos porque después de todo el día andando ya había cansancio.

La idea para el domingo era madrugar para ver un partido de los all blacks que era en francia a las 9 de la noche (por tanto en auckland a las 9 de la mañana), y también habíamos hablado, en vista de que el tiempo era mejor de lo que esperábamos, de ir a Devonport, la ciudad que hay al otro lado de la bahía de Auckland, y que tenía buena pinta. En vista de que nuestros tiempos de respuesta eran diferentes, decidimos ir cada uno por su cuenta y juntarnos allí.


Pero fue un poco despropósito al final. Nadie se levantó a tiempo para el partido, Imanolohu fue a Devonport super pronto, yo fui a las 11, y Luciaroa y Txusuru vinieron a la hora de comer. DEvonport mola un montón, si Parnell tenía encanto, Devonport era directamente como viajar a algún bonito pueblo de New Hampshire, con elegantes casitas de madera, parques, poco ruido, y rodeado de playas por todas partes. Estuvimos visitando sus montículos (con brutales vistas) por separado, y al final y de casualidad, me encontré con Imanolohu en la playa de Cheltenham (como el pueblo donde vivió Xabi), y estuvimos dando un garbeo por los montículos de lava que había alrededor de la playa, y luego subimos a mount Victoria, otra elevación que domina todo Devonport y que ofrece unas vistas de Auckland que están entre las mejores, claramente.

Al bajar ya era la hora de comer y quedé con los tecnalios, mientras que Imanolohu se iba a comer por su cuenta. Comimos en Bette’s, hasta ahora la mejor comida que he probado en NZ. Para intentar comer algo típico de aquí, yo pedí cordero y me sacaron un muslo de cordero tremendísimo. Buenísima carne, con una salsa increíble. También pedí patatas fritas y me sacaron del orden de 5 patatas enteras cortadas por la mitad. Así que había patatas para una multitud. Al final, pasado a euros la comida me salió por unos 19, así que no tan mal, después de todo. DEspués de comer me cogí el ferry de vuelta y a las 5 ya estaba en casa echándome una siesta.

Al día siguiente tocaba volver a la rutina.

Algún día conseguiremos entender las malditas redes neuronales de impulsos. Algún día…

09 Nov

Kiwi el Aucklander 2. Entre el super y la uni

Hoy cumplo una semana en Auckland, y la cosa se va estabilizando. Ya he empezado a ir a la uni, aunque todavía no estoy haciendo gran cosa nueva respecto a lo que hacía en Bilbao, ya que nos hemos presentado pero no hemos presentado nuestro trabajo ni hemos encontrado un momento para juntarnos con el equipo de aquí e intentar cruzar los rayos. La uni está bien, está literalmente a 30 metros de mi portal, sólo tengo que salir, bajar los 30 metros y es el portal siguiente, lo cual en algún momento me permitirá dormir bastante, aunque hoy por hoy sigo levantándome super pronto por el jetlag. En todo caso los horarios son flexibles, yo aparezco por la uni a las 7.30, pero hasta las 11 la gente sigue goteando. La hora de salida lo mismo, hay gente que se va a las 3 y de ahí hasta las 9 de la noche. Hay un buen ambiente de trabajo con 0 neozelandeses, todo el mundo es de otra parte, con gran presencia vasca gracias a la beca, y una notable presencia iraní, al menos 3 chicas currando en cosas de neuro, aunque cada día aparece gente nueva que no hemos visto anteriormente.

A parte de la uni, el gran plan es ir al super, algo que hay que hacer casi todos los días, ya que siempre falta algo, y después hacer la cena y comida del día siguiente, y así pasan las tardes. El super es prohibitivo, pero uno se va acostumbrando a los precios y al final nos parecerán normales. Ayer fuimos a tomar una cerveza después del trabajo, nuestra primera.. pero tenemos que apurar los bares, ya que elegimos no muy bien y la cerveza fue discreta. Teniendo en cuenta que las cobran a 9 dólares es mejor elegir bien. Todo apunta a que el plan consistirá en día de la marmota entre semana: trabajo, super, cena, a la cama, con algún plan esporádico si se puede, y los fines de semana haccer cosas interesantes.

El finde pasado en particular, andaba un poco rayado porque acababa de llegar y no mé había relacionado con nadie aún, así que escribí a los otros de la expedición de Bilbao y conseguí quedar con Imanol, que me dijo para hacer una visita a una zona guay de Auckland el sábado y otra visita a un volcán el domingo. La zona “guay” la dejamos en pausa porque el sábado llovía a mares y no estaba el día para hacer visitas, estuvimos tomando un café en el centro. Pero el domingo hizo muy bueno, y fuimos a visitar Rangitoto. Esta isla es un volcán de sólo 600 años en la bahía de Auckland. Resulta que Auckland por debajo tiene unos 50 volcanes (ahora me explico las miles y miles de cuestas), y algunos han emergido en la bahía también.

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Rangitoto es una isla muy bonita, con campos de lava y muchos pajaritos curiosos, pero sobre todo muchos árboles que uno no espera que crezcan tan densamente en sólo 600 años desde que se forma el campo de lava. En otras zonas volcánicas en las que he estado no hay nada de vegetación, o sólo hierba bajita, pero aquí hay unos árboles enormes y retorcidos. El paseo por Rangitoto está muy bien, se puede rodear el volcán en unas 4 horas y subir a la caldera en una. Nosotros hicimos medio rodeo, y subimos por un lado a la caldera y bajamos por el contrario, viendo unas cuevas de lava interesantes por el camino.

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Resulta que Rangitoto está unida por un istmo a otra isla que parece un campo de fútbol, porque en vez de abrupta y con árboles, es plana y con hierbita perfecta, y se puede hacer un plan de visitar las dos. Es lo que íbamos a hacer, pero calculamos mal las provisiones y cuando estábamos en lo más alto no nos quedaba agua, y sí nos quedaba muchísima sed. En la isla no hay tiendas ni agua ni nada, así que básicamente a medio día nos volvimos a Auckland, algo que yo agradecí, porque me di cuenta de que estaba en muy baja forma, y después de las 4 horas de caminata estaba reventado (y sediento). Así que se nos queda la segunda isla pendiente de visitar (además tiene unas playas bastante bonitas). El viaje de ida y vuelta, 15 minutos de ferry, 33 pavazos. Y todo así.

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El lunes aproveché la mañana hasta que vinieran Txus y Lucía (los compañeros de curro que también han venido al lío), para recorrer algunos barrios de Auckland que son famosillos, y a los que potencialmente puedo irme a vivir, ya que sólo tengo alojamiento para el primer mes. Estuve en Eden Terrace y en Mount Eden, otra clara caldera volcánica, un monte abrupto en medio de un montón de edificios. Resulta que si el centro de Auckland es caótico, los barrios son ya directamente el azar puro. Parece que alguien ha tirado los dados y ha ido poniendo edificios en función de resultados. Ahora uno de viviendas, luego una nave industrial, aquí un taller, aquí un edificio de oficinas. Todo mezclado sin ton ni son. El otro día encontré una web del ayuntamiento sobre el “zoning”, y el urbanismo y blabla.. pero me da la sensación de que es algo nuevo para ellos. En Eden terrace está el Basque Park, un parquecillo muy pequeño que es la única zona verde de un barrio muy feo. Estuve leyendo el cartelico que explicaba el origen del parque, a ver por qué se llamaba Basque, pero la única referencia que encontré es que estaba anexo a la calle Basque, y de ahí el nombre. Habrá que buscar el origen del nombre de la calle…

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El Basque Park con los edificios random alrededor

En general los barrios son sitios hostiles, por los que casi no hay gente, sólo coches, y sin nada atractivo. Al bajar, volví por el Auckland Domain, uno de los parques más grandes de Auckland, y que a diferencia de los barrios, es muy bonito, tiene unos árboles enormes y retorcidos, y hay un jardín botánico.
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Por lo demás, la semana no ha dado mucho más de sí, a la espera de este finde, en el que previsiblemente iremos a un bar a ver el partido de los allblack que juegan el domingo por la mañana (o sábado por la noche en Europa), a ver qué ambiente hay. El sábado la idea era ir a Devonport o a Waiheke, otra isla cercana con bastantes cosillas para ver, pero la previsión es de lluvia, viento y frío. Así son las primaveras Aucklandesas. Veremos qué hacemos, igual super, y cine… qué sé yo… La buena es que junto a mi casa hay megacentro comercial con bolera y temas de ocio, y multicines, pero también una biblioteca municipal con una cinemateca y una sala de cine de pelis indepes. Así que hay para elegir.

Seguiré informando…

04 Nov

Kiwi el Aucklander 1: Jafa

Just Another Fucking Aucklander.

Eso soy ahora. Y por 6 meses.

Después de 39 horas de vuelo insufribles, una aduana mucho más llevadera de lo esperado, y una llegada atropellada  a la ciudad más grande de Nueva Zelanda, ya estoy establecido. La aduana impresionaba un poco a priori, con el CRISTO que nos supuso hacernos el visado  y la tarjetita de bio-seguridad que hay que rellenar en el avión. Pero luego en la práctica, si vienes de turismo el visado te lo hacen al momento, y si vienes como nosotros, tampoco me lo miraron mucho. Bueno de hecho nada, simplemente comprobaron que existía en su base de datos. Le pregunté a la chica de la aduana si era necesario que llevara el papel que indicaba que tenía visado y me dijo que no. Así que tampoco es para tanto. REspecto a la bioseguridad, básicamente hay que declarar que llevas cosas a la mínima duda que tengas, porque si no lo declaras y te pillan, 400 pavazos de multa. Así que lo declaras, te lo miran, y no hay problema. Yo declaré botas de monte (que no pueden entrar sin revisar por si tienen semillas de algo en las suelas) y medicinas, que ni las hicieron caso. Te ponen un sello en las cosas declaradas y luego pasan el resto por unos rayos x, que es donde te pueden pillar si llevas algo. Cualquier comida de cualquier tipo está prohibida, así que hay que andarse con ojo.

Entrando en Auckland en un Super Shuttle no pude evitar acordarme de Windhoek (salvando todas las distancias), y en general ese estilo de ciudad caótico en el que edificios sin una guía de estilo definida van apareciendo al azar, con carreteras y  tráfico también caóticos. Algo que me llamó la atención es que hay muy poquitos blancos, la mayor parte de la gente es asiática (muchos chinos y japoneses) y maorí. La mayor parte de blancos que ves por la calle o llevan una mochila de turista enorme en la espalda o cuando te giras están hablando en francés o alemán. Me parece curioso, pensé que estaría la cosa distribuida de otra manera, ya que la mayor parte de neozelandeses conocidos son blancos, pero bueno eso pasa en casi todas partes. Igual es cosa de que estoy en la capital y en el centro, que son más de estudiantes y hay mucho movimiento. Supongo que en barrios de alrededor la cosa estará más equilibrada.

También me he hecho un móvil local, algo mucho más sencillo de lo que pensaba, porque hay infinidad de ofertas de móviles de prepago, e incluso si vienes de vacaciones tienen un montón de opciones de móviles con conexión de datos que te duran justo tu estancia, así que bastante práctico.

Aún no me ha dado tiempo a ver mucho, entre dormir, el jetlag, el móvil, y la compra (ya dedicaré un capítulo a los supermercados cuando los controle más, pero es ultracaro todo), no he tenido tiempo de nada.

Eso sí, he visto albert park, junto a mi casa, y es muuubonito.

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y con árboles muy curiosos.

 

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