19 Abr

Kiwi el Aucklander special edition: algunos ratos de dibujo

Aprovechando las ofertas del black friday, en noviembre,  y las buenas tasas de cambio euro-nzd, me compré un ipad pro. Cualquiera que me conozca sabe que no soy nada fan de apple, de hecho al ipad le encuentro algunos defectos esenciales que me tocan mucho la moral. Pero bueno la razón fundamental era poder componer algo de música con el garageband de una forma sencilla, y poder dibujar con una apli que hace las delicias de los dibujantes que además son youtubers. Algo que es una maravilla es el lápiz (el apple pencil), que a mí me parece que funciona de una forma absolutamente seamless, como si uasaras un lápiz de verdad (por cierto, gran ABERRACIÓN el sistema para cargar el condenado lápiz). Aunque yo no tengo mucha idea, pero los youtubers dicen que es mejor que tabletas específicas de dibujo como las wacom y demás. Claro que esas tabletas te permiten usar cualquier software de pc. Anyway, la compra del ipad, con todas las reservas habituales,  fue un acierto,  he hecho en este tiempo un par de canciones, que no pienso compartir, tengo una versión COMPLETA E IDÉNTICA A LA DEL PC del civilization 6, y también he hecho algunos dibujos. La mayoría chungos, muy chungos.

ANN-Man, no es el héroe que la IA se merece, pero sí el que la IA necesita

La cuestión esencial es que yo hasta hace 4 años no sabía nada de dibujar en un ordenador (bueno ni fuera), y aprendí con Illustrator a hacer dibujos vectoriales, que son los que pongo en este blog, la cabecera del mismo, y todos esos dibujos que os hago a menudo. De hecho, no diría que ahora sé dibujar,  sigo siendo un manta absoluto y me falta mucha técnica, práctica, y conocimientos. Pero bueno, al menos soy capaz de expresar con dibujos más o menos entendibles las cosas que imagino.

La cosa es que el dibujo vectorial no se parece en nada al dibujo normal. No “manchas” un lienzo con pintura o lápiz, si no que defines líneas con curvaturas, y puntos de unión (curvas de Bezier). Al ser cada línea un objeto, la puedes manipular, y si la curva del calabacín me ha quedado mal, puedo ajustarla con unos manejadores. Dibujando con un lápiz, si haces mal una curva, tienes que borrarla y volverla  a hacer. Vamos, que para que quede bien, hay que HACERLA bien.

Bueno pues cuando pillé el ipad pensé que sería todo vectorial y seguiría mi aprendizaje desde donde lo dejé, y mejorando mis dibujitos. Pero, aunque habrá herramientas de dibujo vectorial, las que probé eran un poco castaña, y la herramienta de referencia, que es procreate, es de dibujo bitmap (manchar un papel).  Los resultados si no sabes dibujar bien, como yo, son mucho menos finos en términos de definición (todas las líneas son temblorosas, los coloreados son cutres…) pero bueno, está bien aprender a dibujar por fin :D

Así que básicamente he empezado de cero, haciendo algunos dibujos muy chungos, pero, preparando algo que va a venir a finales de este mes al blog, me propuse hacer un dibujo un poco más avanzado, y estoy contento con el resultado.

Las líneas las he calcado, que puede parecer poco interesante, pero en el proceso he aprendido un montón, y he tenido que repetirlas un montón de veces, ajustando la presión, aprendiendo a calcular la longitud de los trazados y mil cosas de las que no tenía ni idea.

Y lo mejor son los colores, ya que eso lo he hecho todo a huevo, intentando copiar los de una foto que vi por ahí.

La torre tiene el lado izquierdo sombreado y el derecho sin sombrear.

El resultado final es éste:

Muy mejorable en muchísimas cosas, pero estoy contento con él, sobre todo por su propósito final (que no era ser el centro de una imagen, si no un background), y porque me ha llevado unas 13 horas completarlo, y en el proceso he aprendido bastante.

03 Abr

Kiwi el Aucklander 14: Pasifika blue

Pues han pasado algunas semanas desde que visitamos Coromandel y hemos estado ocupados en diversas cosas. La primera de todo fue acabar el paper que había venido a hacer, así que, a falta de revisión, puedo decir que el trabajo está hecho, y me he puesto a hacer otro de regalo. Más neuronas!

Para celebrarlo hicimos raviolis caseros rellenos de ricotta e spinaci, que eran facilitos. Las espinacas sólo hay que darles un hervorcillo rápido y mezclarlas con el queso. La masa se hace como siempre, agua, harina, sal, un poco de sal, un poco de aceite. He de decir que esta ve me quedo muyy bien.

No tardamos en meter la masa en la máquina y en hacer tiras y rellenarlos. Hay que hacerlo 1 a 1 así que es un poco cognazo, pero el resultado es brutal.

Al final salió una buena ración de raviolis gigantes. Menos mal que éramos 3 para hacer el relleno  porque la masa se hace relativamente fácil y rápido pero rellenar es trabajo de chinos. Uno entiende que al comprar raviolis artesanos o ir a un restaurante a comerlos siempre sean gigantes. Cuanto más grandes, menos trabajo :D

Al día siguiente dimos buena cuenta de ellos con gran goce. 12 unidades eran suficientes para ponerse tibio, siempre que no seas un tragón.

El fin de semana de San Patricio la cosa se celebró a lo grande por AKL, donde nunca necesitan una excusa demasiado elaborada para celebrar algo.  Yo en vez de quedarme al desfile me fui a la playa de Piha con Urtats y Nerea, mis instructores de atletismo, para intentar hacer surf otra vez. Por alguna razón, elegí una camiseta verde para ese día (me la pongo casi todos los sábados…) y varias personas me preguntaron o me hicieron miradas como cómplices en plan “vas de san patricio e, viejo zorro?”….

Esta vez no fue tan exitoso como la anterior. Varias cosas tuvieron que ver: en primer lugar, era la primera vez para ellos también, y no contábamos con un instructor experto como Txus como la vez anterior. En segundo lugar, el mar estaba revueltísimo, y había olas pequeñas, constantes y muchísima resaca, además de estar lloviendo y hacer un viento salvaje, a diferencia de la otra vez, que venía una ola perfecta cada 2 minutos. Y en tercer lugar, cogí una tabla bastante más pequeña que la vez anterior, que parece que afecta bastante en los resultados del principiante. En resumen, que no me puse en pie ni una vez, aunque estuve cerca. Hay que decir de todas formas que la otra vez agarraba la tabla de una manera que no servía con esta tabla, ya que la otra era de corcho y tenía grip, mientras que esta era resbaladiza si la cogías así. Vamos que fracaso. Pero fue muy divertido en todo caso.

Volvimos tarde y estuvimos tomando unas cervezas en casa. Al día siguiente íbamos a ver la salida de la vela.

Resulta que la Volvo Ocean Race, una carrera de barcos que da la vuelta al mundo en unos barcos diseñados  por Volvo, paraba en AKL y estuvieron una semana no sé si descansando, aprovisionándose, o qué.. Pero el caso es que el domingo siguiente a st. patrick salían, y había gran expectación. Para empezar llenaron el puerto de cosas, camiones volvo, zonas de ocio, un escenario donde TODO el rato había conciertos o música, casetas de los equipos que competían… bárbaro.

la noche antes de San Patricio la torre estaba iluminada de verde, y el barco de Mapfre, mayormente español y capitaneado por un guipuzcoano aguardaba la salida.

A parte del concierto, que estuvo muyyy bien, de hecho el mejor espectáculo que he visto desde que estoy en AKL, estuvimos enterándonos de cómo iba la carrera esa, y es una LOCURA. Para hacerse una idea, la siguiente etapa se iban hasta Brasil (desde aquí!!!) pasando por cabo de hornos, 12 tíos metidos en ese barquito minúsculo. Prácticamente no duermen, desayunan 12000 calorías, y están todo el día en pleno trasiego. Locurón.

Pero al margen de lo sobrado que era saber la paliza que se iban a meter entre pecho y espalda, al ver la salida flipé un poco, porque no imaginaba que fuera tan espectacular. Pensaba que iba a ver unos barcos moviéndose de un sitio a otro y poco más. Pero la salida incluía dar la vuelta a una boya, volver al puerto y dar otra vuelta y ya salir a mar abierto. Bueno pues esa salida fue increíble. Fue tensión pura, los malditos barcos iban limándose en los giros, acercándose, de repente cambiando la vela y dando un arreón increíble, luego se escapaban, luego les alcanzaban… Es complicado describirlo pero es sorprendente lo que se puede disfrutar de algo tan lejano, estando en tierra firme. Supongo que verlo en la tele tiene que ser emocionantísimo también.

La semana siguiente transcurrió con bastante normalidad pero también tuvimos un par de eventos interesantes. En primer lugar, los Deabru Beltzak vinieron a Auckland para cerrar un festival de artes que había durado todo el mes.

Yo les había visto un par de veces antes, pero siempre está bien verles, y además el espectáculo había cambiado.

Este duraba una hora (hasta ahora les había visto tocar 15 minutos o así). Y no defraudaron. Pero lo mejor es que a Nerea, que estaba viéndolos con nosotros, le dio el aire y fue a saludarles cuando acabaron.

Yo me acerqué también, pensando que estarían reventados y pasarían de nosotros (al parecer van con un traje ignífugo y es bastante agotador todo el tema),  pero super majos, estuvieron un rato hablando con nosotros, para descubrir que son del mismo sitio que yo, aunque no nos conocíamos. Bueno a mí con pintura en la cara ni me sonaban. Pero seguro que alguna vez nos hemos cruzado. Aún tengo pendiente enviarles las fotos que les hice, que alguna decente hay.

El sábado fuimos a ver el Pasifika festival, el equivalente a lo que podría ser una feria de artesanía allí, pero en vez de coger a los artesanos del duranguesado, cogen a los artesanos de TODO EL MALDITO PACÍFICO. Entonces es una especie de congregación de islas, cada una tiene su carpa, su tienda de artesanía, y su puesto de comida local (muchas de ellas coincidiendo en una piña o una sandía vaciada y rellenada de helado de vainilla mezclado con la propia fruta). Estuvo bastante bien, sobre todo ver a los morlacos de los samoanos o los de Fiji. Pero también era curioso como gente de otras islas como Kiribati o Tuvalu tenían otra complexión.

Samoanos dándolo todo

El día empezó soleado, pero cuando estábamos empezando a plantearnos comer uno de esos deliciosos platos de pescado a la brasa, se puso a llover, así que cambiamos de planes y nos fuimos a comer a casa.

El domingo cuando dejó de llover me fui de excursión a Mount Eden, uno de los volcanes de Auckland, que todavía no había subido, y eché la tarde entre vistas, y fotos del atardecer.

Atardecer qeu por cierto cada vez es antes, de hecho ya nos han cambiado la hora y oficialmente estamos en horario de invierno, lo cual es una liada, porque anochece a las 6, y el día se va. Algo que en Bilbao nunca me ha importado pero aquí es un poco bajón.

Y así llegó la semana santa, y Elisa nos organizó una caza del huevo de Pascua por la oficina, y tuvimos la primera despedida de Urtats, que ya ha acabado su periodo de estancia. Y vemos el final ahí.

huevo de pascua detrás del Spinnaker!

Pero en todo caso, nos hemos ido de semana santa, aunque eso lo contaré en otro post.

20 Mar

Kiwi el Aucklander 13: Coromandel Connection

Hace unos días hicimos una nueva incursión al sur. Para adentrarnos un poco más que las incursiones de día, cogimos unos alojamientos y unos coches y nos adentramos en la península de Coromandel. Esta península está a una hora de barco de AKL, pero si vas en coche son 2, ya que tienes que bordear toda la bahía. En los mapas parece al lado pero las distancias aquí siempre son más de lo que parece. Coromandel es una península prácticamente deshabitada, con espectaculares acantilados de piedra caliza y playas larguísimas. De no ser por que uno de sus principales highlights salía en las Crónicas de NArnia, sería un destino más bien obviado por los turistas, ya que está realmente a desmano. Sin embargo, salir en una peli siempre tiene su impacto, así que la parte más al sur de la península está llena de motorhomes y furgos camperizadas.

Salimos hacia allí por la tarde, tardando casi 3 horas en llegar a nuestro destino en Whangamata. Las caravanas de por la tarde en la autopista son mortales. Aquí alguien necesita que le gestionen el tráfico. Unas buenas predicciones y adaptaciones…

Mientras unos se quedaban en Thames para tomar un refrigerio, otros subimos a hacer un trekking en el Coromandel Forest park, pero habían cerrado el acceso al mismo por alguna obra en la carretera, así que nos quedamos a medias y estuvimos viendo una presa que había cerca. Resulta que Coromandel fue una zona muy activa en cuestiones de minería de oro y había bastantes represas, tiendas que te vendían cedazos y alguna otra curiosidad minera.

Llegamos ya en noche cerrada y nos pusimos a cenar en la chabolita que habíamos alquilado para los 5 y medio, y no tardamos mucho en meternos al sobre.

Por la mañana arrancamos hacia Cathedral Cove, el sitio que salía en la peli. Se trata de una cueva que es atravesada por el mar, y cuando baja la marea puedes cruzarla y pasar a otra playa que hay al otro lado. La marea bajaba a las 7 y subia a la 1, así que la idea era ir más bien pronto. Pero hasta las 11 no estuvimos en el parking, y luego hay que coger una lanzadera que te lleva hasta el acantilado. DEsde el acantilado hay casi una hora andando. Todo apuntaba a que no íbamos a llegar a tiempo. Sin embargo, el paseo por el acantilado era brutal.

 

DEsde el acantilado se iban viendo una sucesion de calas con aguas turquesa, arena blanca, paredes también blancas y bosque tupido, que parecían sacadas de una peli.

Al final conseguimos llegar a eso de las 12 y media a la playa, que era bastante bonita, y en la que había mucha gente bañándose y mucha otra gente echando fotos.

Debajo del arco que daba nombre a la playa, se podía cruzar, aunque a esta hora ya llegaba el agua hasta un nivel complicado, a la playa siguiente. Y se veía la roca tan típica que aparece en la portada de la guía de Nueva Zelanda.

Yo vine pensando que la visita a  CAthedral Cove era una cosa de 10  minutos, de aparco el coche, echo las fotos y me voy, pero al final es mucho mejor ya que entre el trekking, las fotos a la piedra, a la cueva, visitar la otra playa, y echarse un baño, echas casi la mañana entera.

En el camino de vuelta además fuimos parando en algunas de las calas que hay y aunque no pudimos meternos, porque la marea estaba muy alta, prometían bastante.

De hecho en una de ellas, hay una especie de “ruta de snorkel”, que no sabemos muy bien a qué se refiere, pero había bastantes personas iniciando esa ruta. Parece ser que te metes por esa playa y acabas en otra

A eso de las 3 nos fuimos a comer a Hahei, el pueblo principal, turístico, por el tema de la cueva, pero bastante pequeño (tendría 200 o 300 habitantes como mucho),  y encontramos un garito para comer costillas brutaleeeees. Así que nos pusimos finos. Pero después nos fuimos a comer un helado. Los helados que he probado en NZ hasta ahora son un poco sin más. Aunque hay un sabor hockey pockey que está hecho de miel y está bastante bueno, en general no se puede hablar muy bien de ellos.  Sin embargo hay una variante que los llaman de fruta fresca, en la que meten un bloque de helado de vainilla y un montón de frutas en una batidora y te hacen un helado con frutitas al momento.

Esos son los que había en Coromandel, y no sólo estaban muy buenos al meter mango a la vainilla (sabía un poco a solero), además, como lo hacen con una especie de churrera, te rellenan el cono hasta abajo del todo, así que tienes helado hasta decir basta. Eso sí, cuando llegas abajo es bastante probable que la última parte esté derretida.

nos pusimos finos con los helados de a kilo, y nos fuimos hasta el otro gran highlight de Coromandel, que en realidad está al lado de Cathedral Cove. Se trata de la hot water beach, y es una playa bastante grande, que tiene una zona por debajo de la cual pasa un río de aguas calientes. Entonces puedes cavar agujeros y te encuentras con agua calentita.

Lo primero que llama la atención de esta playa es llegar y encontrártela vacía, salvo por una zona que está llena de socavones y gente acurrucada, mientras otros cavan. Parece una escena de Hermanos de Sangre donde todo el mundoe staba cavando sus fox holes mientras caían pepinos de los alemanes. Era en cierto modo dantesco. Pero lo bueno es que sabíamos dónde estaba el agua caliente.

A mí la idea de cavar un agujero para encontrar agua caliente me pareció una chorrada desde el principio, pero la verdad es que cuando te pones tiene su miga, porque hay sitios que sale medio tibia, en otros tienes q cavar más, se te viene abajo el agujero, mientras ves cómo los de al lado ya tienen su super agujero calentito… Que el punto no es bañarse en el calor, si no dar con el sitio. Es más un rollo de buscar el spot que otra cosa.

Estuve un buen rato cavando en un sitio que si metías el pie en la arena lo suficiente estaba caliente, pero era un poco fraude. Hasta que descubrimos un sitio más cerca de la orilla que no es que estuviera caliente, es que abrasaba. Llegó un momento de la perforación en el que salía humo del agujero. Así que nos echamos nuestras buenas dos horas en la playa haciendo prospecciones.

agujero vagamente humeante con agua que estaría a unos 60º

Después de aquello partimos a la compra y hacia nuestra nueva casa, en el norte de la península.

Al día siguiente partimos caminos, ya que unos nos decantamos por un plan más de meter el todoterreno en caminos de cabras y ver el cabo norte de la península, y otros hicieron algo más tranquilo por las carreteras normales.

El primer sitio al que llegamos era un pequeño bosque de Kauris. El Kauri es uno de los árboles nacionales, que sólo se da aquí, y que está muy amenazado por algún tipo de enfermedad que se ha traído desde fuera. En todos los sitios de bosque hay cepillitos y desinfectante para los pies para no arrastrar el hongo al bosque. Los kauris son unos bicharracos enormes, con troncos blancos, hojas pequeñas y duras y que viven muchísimos años (y crecen muchos metros a lo alto y ancho). En otra parte de la isla norte hay uno que se estima que tiene 3000 años. Iré a verlo dentro de poco.

También vimos una cascada cerca de los kauris, aunque era decepcionante. En realidad, casi todas las cascadas que he visto después de Islandia me han decepcionado un poco, exceptuando quizá algunas muy llamativas de Austria. Bajamos de allí a Coromandel Town y de ahí arraancamos por la costa oeste hasta el cabo norte. La carretera deja de serlo después de Coromandel town, y pasa a ser un horrible camino de cabras, por el que habíamos alquilado un todoterreno en vez de un coche normal.

Las vistas desde el camino están muy muy bien. Uno no se espera viendo los alrededores de la isla norte que aquí, en esta península haya un macizo en medio con montes bastante altos que bajan abruptamente hasta la costa, formando acantilados y campas verdes. Recuerda un poco a paisajes que vimos en el norte de Noruega, aunque con más y más variada vegetación.

Desde el camino hay momentos en que se ve Rangitoto, la isla que está en frente de Auckland, porque no hay que olvidar que hay barquitos que te traen de Auckland hasta aquí en poco más de una hora, aunque llegar en coche hace que parezca un sitio muy remoto.

En el cabo norte pudimos hacer un trekking entre hierbas que hacía mucho que no se cortaban y comimos en una campita con buenas vistas del Pacífico sur.

Volvimos hacia el alojamiento por el camino inverso y  parando en diversos looking points y playas desiertas.

 

Al final nos reunimos con el resto del team y nos fuimos a tomar unas cervezas a uno de los únicos bares que había por la zona, que  en general está bastante deshabitada. Nos tomamos el cacharro en una tabla de surf.

Y volvimos a nuestra “mansión”, una casa de 2 pisos de estilo peculiar, intentando ser victoriano pero sin conseguirlo, que habíamos alquilado entera par los dos días. Allí pusimos a cargar el motor eléctrico del todoterreno, algo que nos dio juego durante el viaje. El Mitsubishi outlander es un híbrido enchufable con un depósito de gasolina realmente ridículo y un motor eléctrico que probablemente en ciudad haga las delicias del dueño, primero porque es ultra silencioso y con mucha salida, y segundo porque quitas consumo de gasolina. Pero en el coromandel lleno de cuestas y montes la batería llena nos daba para 15 kilómetros, y luego tardaba infinito en recargarse. Eso sí, en un puerto es una maravilla, sales de cada curva con un reprís increíble.

En fin, al día siguiente iniciamos el camino de vuelta a AKL parando en diversos sitios, como un trenecillo que parecía era una reminiscencia del pasado minero de la península, pero al final descubrimos que no. Era una flipada de un tío que había decidido construirse un tren en su monte. Y lo había hecho. El trenecillo no tenía más de 30 años, y consistía en 2 trenes diesel y un sistema de vías, cambios de aguja y puentes hechos a mano que serpenteaban por la ladera del monte hasta llegar a un punto elevado desde el que se veía toda la bahía, incluyendo de nuevo Rangitoto, Waiheke y no se veia AKL porque estaba tapada.

DEspués del trenecillo volvimos a Coromandel Town, donde estuvimos comprando artesanía, ya que al parecer es lugar de muchos artesanos, y hay un montón de tiendas que venden cosas cutres. Por suerte encontramos una que tenía cosillas más elegantes. Y después comimos e iniciamos el regreso a AKL. Vuelta a las redes neuronales.

 

25 Feb

Kiwi el Aucklander 11: Orgullo Gnocchi

Dos de las últimas tres semanas se ha dedicado a llover en Auckland. Hemos pasado a vivir en Hanoi, lluvia, calor, y humedad extrema. Esto arruinó bastantes planes y nos dio algo de dolor de cabeza. Así que el fin de semana siguiente a hobbiton lo único que hicimos fue jugar al minigolf en un campo cubierto en Aotea.

Pero esa semana también asistimos al taller de gnocchi de la compañera italiana. Aparte de aprender a pronunciarlo bien (ñokki, y no genochi, como nos dijo un kiwi de una tienda de vinos), aprendimos rápidamente la ténica de elaboración, que es bastante simple. Básicamente hay que hervir patatas y hacer un puré con ellas, y luego mezclarlas con harina.

No me acuerdo muy bien de las proporciones de harina, pero básicamente hay que amasarlo como si fuera una masa normal y tiene que quedar con la misma textura fina gomosa y no pegajosa, así que con eso uno ya va viendo cuánta harina hace falta. Tiene que haber harina por todas partes, en la tabla, en las manos, en el pelo, en la nariz.. Todo harina.

Cuando la masa tiene una textura chachi y ya no se pega a los dedos como se puede ver en la imagen de arriba, se hacen unos rulitos largos e intentando que tengan todos el mismo grosor. Luego se cortan en subrulos de igual longitud y se hace el viejo truco con el tenedor para que 1. tengan un diseño molón con 4 estrías en el centro y 2. se cuezan mejor.

Otra cosa que siempre nos indica nuestra insegnante es que la harina debe ser harina de fuerza de esa. Creo que en castellano se le llama así. Aquí la llaman simplemente high grade.

Con los minirulitos hechos ya sólo hay dos opciones, o los cueces y te los comes al momento o los congelas, ya que guardarlos de otra manera hace que se peguen. Y si se pegan es desastre. Así que hay que almacenarlos sin apilar, sin presiones y congelados. Una vez congelados se pueden agrupar.

Para cocinar se echan al agua hirviendo, donde se hunden. Cuando están hechos salen a flote, así que sólo hay que ir pescándolos. Nuestra profe se los comió nada más hacerlos, con tomate y albahaca, en un plato muy mofas.

Pero yo los tuve un par de dias y los puse con pesto y unas hojas de orégano natural que ella tiene en su casa y me dio para la ocasión. Estaban realmente buenos pero llenan un buevo.

Ese mismo finde comenzó el cambio de tiempo, dejó de llover tanto, dejó de hacer tanto calor y empezó a hacer días como los que puede hacer en bilbao en septiembre, calorcito y día bonito pero refrescando por la noche con lluvias ocasionales. El mejor tiempo. DE hecho durante nuestra etapa Hanoi estuve durmiendo con las ventanas abiertas, lo cual en el centro de Auckland es muyyyy mala idea porque por alguna razón hay un montón de macarras con coches o motos sin silenciador, y que para más inri los revolucionan en los semáforos de todas las intersecciones. Así que puede haber un ruido muy serio. A veces vienen 12 motos (son choppers, nena), y empiezan a hacer el canelo y deseas que venga un terminator y se los cargue a todos con una m134. Anyway, en nuestro nuevo clima bilbaíno, las noches son fresquitas y se puede dormir con la ventana cerrada así que mucho mejor.

El caso es que tiempo aparte, el finde pasado se celebró aquí el día del orgullo gay, supongo que junio, en pleno invierno, no les viene muy bien, así que lo pasan a febrero. Y fuimos a ver la parade, que nos habían dicho que era “muy familiar”. Descubrimos que se referían más bien a “muy comercial”. Básicamente, aparte de cuatro grupos de señores y señoras que desfilan por su cuenta con sus banderitas, el grueso de la parada está compuesto por carrozas de las compañías y empresas locales y no tan locales. Que está muy bien que se impliquen en estas cosas, pero es imposible no pensar en que pueda tener algo que ver con cuestiones de imagen y maniobra comercial. En Nueva Zelanda las cuestiones de derechos de estos colectivos están muy avanzadas, y están por lo general totalmente aceptados, así que realmente para un banco, por ejemplo, igual es peor en términos de imagen no estar en el desfile que estar. Lo cual está muy bien, pero a mí me da la sensación de que se están promocionando y ya está.

Al margen de esto, había cosas curiosas en el desfile, como las hormigoneras!

El ejército desfilando!!!!  (impensable en otros sitios…) y aunque no tengo foto, desfilaba por detrás de la primera ministra.

y la policía, que no sólo desfilaba si no que había disfrazado a sus coches con banderitas y una luces en el frontal que hacían como KITT, pero arcoiris en vez de rojo.

Después de todo el sector oficial, que incluía unos brutales manifestantes por el orgullo asexual con una bandera gris y grandes pintas de acabar de salir de su cuarto de jugar al LOL, y que eran 5, llegó el mondongo de empresas, multinacionales y corporaciones. Que era el más masivo, con música, camiones y ventanas de avión para hacerse fotos. (raimbowroo entiendo que es juego de palabras con el kangaroo de qantas y el rainbow)

Esta carroza muy al estilo “it’s raining men” también era de alguna compañía.

DEspués del desfile algunos fuimos a cenar a casa unas pizzas, y estuvimos hasta bastante tarde hablando de cuestiones profundas humanas como dónde se come la mejor pizza.

La semana siguiente empezó de forma increíble, con un inesperado cumpleaños de Iñigo Martinez pero dedicado a mí, con mi foto en un globo y todo.  Estuvo muymuy bien abrir el ojillo con esos vídeos, pero aun mejoró más la cosa cuando en el curro tuvieron a bien acordarse y envolverme unas tabletas de WHITTAKERS!! mi chocolate favorito, y del que me bajo dos tabletas a la semana.

Hicimos una celebración en el Brewers Cooperative, nuestra parroquia cervecera, del que he hablado en alguna otra ocasión, que tiene como 20 tiradores de cerveza que cambian cada semana, así que siempre hay cosas interesantes para probar.  Allí nos fuimos unos cuantos y escuché el zorionak en varios idiomas incluyendo parsi, húngaro, italiano, alemán del este ¿?, y las mañanitas del rey david que se canta en Mexico.

También estuve largo rato hablando con nuestro compañero Mexicano de las diferencias de doblaje entre españa y latinoamérica, con grandes risas encontradas en la familia Addams, donde el padre Gómez se llama Homero, la hija Miércoles es Merlina, el hijo Pugsley es Pericles y el tío Fétido es LUCAS!!! MEnos mal que han mantenido a Morticia! Las conversaciones sobre diferencias idiomáticas han continuado en los días  subsiguientes y nos hemos echado risas en ambos bandos.

Otro regalo mofas fue la toalla de teenager milenial naranja rosácea que me cayó, después de caerme miles de vaciles sobre el ridículo tamaño de mi toalla normal, con la que apenas puedo cambiarme el bañador. EDIT necesario:  en casa tb me esperaba un bizcocho cumpleañero hecho en casita, lo cual estuvo muy bien Y me dio para desayunar un par de veces.

Al margen del día especial, la semana ha ido bien, haciendo grandes progresos en mi paper, ya que terminé las dos secciones más largas y ahora sólo queda hacer gráficos molones, y explicarlos. Hemos dado también una vuelta de tuerca a la implementación de redes neuronales de impulsos, terminando por fin una implementación en python que funciona bien, así que mola.

Y el final de la semana ha acabado con visita a Takapuna, con playa, lectura y cerveza, cine por la noche, con la nueva de Guillermo del Toro, que está bien, pero no tiene nada que ver con lo que promete el tráiler (gracias a MEV…), y hoy hemos ido al garitazo de CHULETAASSS. Resulta que en Ponsonby (donde fue lo del desfile) hay dos garitos de chuletas, una steakhouse con una pinta brutal (pero que estaba cerrada hoy), y una parrilla argentina donde al final hemos ido y nos hemos puesto titos.

El garito, llamado “El Sizzling Chorizo” está en una de estas galerías hipster que están tan de moda tipo el mercado de san miguel de Madrid, con muchos sitios con tablones viejos, sillas vintage y bombillas gordas con filamentos visibles. Al margen de la parafernalia modernaza, el argentino era brutal, tenía la parrilla a la vista y estaban usando unos maderos allí para hacer unas brasas exquisitas y sobre ellas la carnucia. No ha defraudado.

HEmos acabado tomando un helado mientras planeamos nuestro próximo viaje un poco largo, la visita a la península de Coromandel. Del que habrá noticias próximamente.

31 Ene

Kiwi el Aucklander 9: Enero frío y gris

Sí claro, en Auckland. Frío y gris, jajaja. Más bien todo lo contrario, lo que viene pareciéndose a un julio por allí. Tuvo algo de gris al principio, que hubo una semana de lluvia, pero parece que eso quedó atrás, para volver la semana que viene, que nos vamos de excursión. En este mes hemos visitado varias veces la playa de Takapuna, que es de las más agradables de Auckland, con su jardincito detrás lleno de gente, y que tuvo unos cuantos días de aguas agitadas por la tempestad navideña, pero que ya ha vuelto a su cauce.

Otro día estuvimos en Saint Heliers, que suena a pueblo de la costa azul, y cuando vas allí lo parece más todavía, por la playa, y las casas y los coches que hay. Está junto a Mission bay, donde ya habíamos estado antes y que tenía potencial, pero estaba un poco arruinado por lo masificado que estaba. Las playas urbanas aquí son como una especie de parques, tienen un gran jardín detrás, muy bonito y práctico para tumbarse a la sombra de un árbol, y luego la arena. El problema es que, exceptuando Takapuna, son más bien estrechitas, tienen una arena muy limitada, y generalmente poco fina, así que invitan poco al baño, salvo cuando hace mucho calor.

Pero antes de llegar a Saint Heliers y comer en un restaurante “español” que ofrecía cosas como “huevos rancheros” (…), pasamos por el acuario, una instalación privada, de hecho lleva el nombre de una persona en su nombre, pero que actúa como si fuera pública. Este acuario es un poquito más grande que el de Donosti, y tiene cosas interesantes, como un tubo ártico que gira alrededor de una pasarela, dando una sensación de que es uno mismo el que está girando y mareando bastante, y un tubo de cristal con tiburones (típico, tópico, del jurásico), que tiene una innovación respecto a otros acuarios, tiene una pasarela móvil como la de los aeropuertos, pero circular. Así que te quedas quieto y te va moviendo lentamente por el tubo, y como es circular puedes dar N vueltas. Junto a la pasarela hay zona no-pasarelil, así que puedes bajarte a estar parado puntualmente.

El acuario tiene pingüinos, algo que no se suele ver mucho en este tipo de sitios, por el fresquito que necesitan (y porque ese agua tan fría hace que la humedad condense en la pared del tanque y realmente están siempre empañados por fuera, y baja la visibilidad). Pero bueno es curioso ver a los pingüinos haciendo el pingüino y lanzándose por diversos toboganes y pasarelas. Aun así, de esta parte una de las cosas que me llamó la atención era un tubo en el que podías meter la mano y probar lo que era meter la mano en agua de la antártida. Te retaban a tenerla 30 segundos, pero ninguno consiguió pasar de 5. Después un golpe de sangre venía de golpe a la mano y la sentías vivaaaa.

 

Otra de las innovaciones que hemos hecho en este mes es aprender a hacer pizza. Resulta que Elisa, la italiana de KEDRI, nos intentó enseñar a hacer masa de pizza allá por diciembre, pero fue un intento fallido. Esta vez hemos tomado el control y nos hemos puesto a ello. Con gran éxito. En primer lugar necesitábamos dos días, ya que según ella, y le vamos a creer porque el resultado habla por sí solo, hay que hacer la masa un día y dejarla al menos 12 horas reposando. Así que quedamos un miércoles para hacer masa y un jueves para cocinarla.

 

Parece ser por cada parte de harina se echan 0.6 partes de agua. El agua se echa tibia, ya que luego hay que poner levadura y se tiene que activar. La harina tiene que ser especial de panadería. Yo pensaba que todas estas cosas eran bullshit, pero parece que tienen una explicación química bastante relevante, en cuanto a formación de gluten, endurecimiento y ternura del resultado. Bueno el amasado es también muy importante, ya que un amasado muy duro (como el que hice yo), favorece la formación de ciertas moléculas que hacen que la masa se endurezca y luego no se pueda trabajar con ella. Así que tuvimos que compensar. Por cierto también echamos un poco de aceite (un bastante, al final), y sal.

Al día siguiente la masa estaba aparentemente más dura de lo que debía, debe ser una bola blandita y agradable, y estaba un poco dura, pero aun así se podía operar con ella. Resultó de todas formas que cuando estuvo un rato fuera del frigo y cogió temperatura ambiente se ablandó, y estaba exactamente como debía. Así que no lo hice tan mal.

Tiempo de rellenar, y algunos trucos infalibles de la italiana, que hacen que la cosa mejore mucho respecto a las mediocridades de pizza que hago en Bilbao:

-Poner poco tomate, no tiene que ser una balsa de tomate, porque eso ablanda la pizza. Usamos un bote de 300 gramos (allí me da para una pizza), y aquí nos sobró casi todo el  bote e hicimos dos pizzas con él.

-Si lleva tomate, mejor comprar uno triturado al que le añadimos sal, azúcar, aceite y pimienta.

-Si lleva tomate u otro componente así muy líquido, es mejor antes de poner el resto de ingredientes, meterla 10 minutillos al horno, no muy fuerte, que no se cueza la masa, para que el tomate se seque, y luego no arruine la masa. Punto super clave, no quedó buenísima haciendo esto.

-Usar pocos ingredientes, y elegirlos bien. Nuestras pizzas tenían 2 o 3 ingredientes, alguna 4, y con eso bastaba.

-Cambiar la base de tomate típica por alternativas: hicimos una con una especie de puré de calabaza en vez de tomate, champiñones y queso ahumado, que estaba ultra buena. (de hecho es mi favorita). Y otra con salsa de pesto en vez de tomate. A esta se le añaden unos tomates cherri y queso. Y carril, super rica.

Y con esas cosas nos salió pizza para alimentar a una familia de tragaldabas (como es el caso) y que sobrara.

 

Ahí se puede ver la base de pesto

 

Calabaza en vez de tomate, champiñón y quesito, pero queso ahumado en vez de mozzarela.

Clásica vegetal, con calabacín, tomate, pimiento y champiñón

Saca la foto ya que me estoy quemandoooo

Pizzas de verdad. Hay que volver a practicar pero como sigan saliendo así de buenas dejo el machine learning, el tráfico y las redes neuronales y me meto a pizzero. Pizzeria Baggiu.

Bueno el fin de semana pasado fue largo, parece que era el cumpleaños de Auckland, una especie de Aste Nagusia de Auckland (ya estuve en la de Ginebra, que apestaba, y ahora toca Auckland),  y el lunes era fiesta. El sábado a pesar de ello nos largamos a Ruakaka, que contra lo que su nombre parece indicar, es una playa ultrabonita. Larguísima, de arena blanca y aguas azules, y olas divertidas. Allí pasamos el día entre chombo y chombo, picnic playero y estrenando el nuevo refugio. Aquí sin refugio, sombrilla proh, o algo así, no puedes estar en la playa, porque el sol casca tantísimo que mueres. Todo el mundo viene con una especie de tienditas de campaña abiertas por delante para resguardarse del sol. Así que si no fuera porque las playas son enormísimas y está todo el mundo disgregado, parecerían un camping.

Ha habido que salir de la bahía (200 km al norte) para encontrar aguas cristalinas de verdad, ya que en la bahía de AKL siempre están turbias. Pero aquí pudimos echar unas buenas fotos submarinas y bueno hacer el mono submarino también.

Quién nos iba a decir que el 27 de enero íbamos a estar rogando entrar en el agua para quitar el calor. Por cierto que hasta ahora, todas las playas en las que nos hemos bañado (y no son pocas), tienen el agua supppper calentita. Puedes entrar a lo cafre sin que te dé cosica, lo cual se agradece mucho, y sorprende un poco también, no estamos tan lejos de la Antártida.

DE vuelta a casa paramos en unos lookup points desde donde se ve lo que podría ser Hobbiton (todavía no!), colinas y quebradas estilo Tolkien, las playas de fondo… Es una zona bonita, esta de Whangarei.

El domingo y lunes yo me quedé por AKL para ver un poco lo que había montado de festejos y movidas cumpleañeras. Bastantes de las actividades eran maorís, como montar en un barco maorí, remar en un chisme maorí, o ir en un velero maorí. Los maorís son muy de mar. El puerto organizó un evento nocturno (de 6 a 10pm), en el que había conciertos, camionetas de comida,  visitas a fragatas (que en vez de HMS eran HMNZS, o sea siguen siendo barcos de su majestad, aunque especificando que eran NZ!), y a última hora, la promesa de unos fuegos artificiales acompañados por orquesta que iban a rivalizar con los de fin de año de Sidney que salen en los telediarios.

El transatlántico paró el concierto con sus bocinas, y así todos pudimos mirarlo bien y notar que estaba allí, y que tiene un macro cine al aire libre en su cubierta 32.

Mofas los fuegos que rivalizan con los de Sidney… Y con el concierto con orquesta ni te cuento. Se tiraron dos horas tocando temas pop sin ton ni son, sin ningún tipo de hilo conductor, tan pronto tocaban Life on Mars (lamentable participación de la sección de viento), como Like a Prayer… Había un trío de cacatúas que son inexplicablemente famosas en NZ que versionaban y destruían minuciosamente cada tema que tocaban. Ahora que lo pienso, quitando a Madonna y a Michael Jackson, todas las canciones eran muy británicas y mucho británicas, así que igual esa era la articulación de todo. Los países de la commonwealth son tannn probritánicos después de todo…  Bueno el glorioso final, donde empezaron los fuegos, que estaban a la altura de los que tiran los vecinos de el Kalero (Basauri) en nochevieja cuando se pican unos con otros (altura literal, no iban muy altos, y metafórica, eran una castaña sin orden ni concierto), ocurrió mientras tocaban Bohemian rhapsody, haciendo enrojecer hasta a los imitadores de Freddy Mercury. Después pasaron a una canción de Katy Perry que se llamaba Firework (k astutos, jajaj saludos), para acabar (oooo sí, temazo cumpleañero), con una medley de temas de James Bond!! ¿Por qué no? Live and let die, a view to a kill, moonraker… encima todos los gloriosos de las pelis de Roger Moore… Bueno, lamentaBLA. Pero gracioso. No son muy de organizar movidones los neozelandeses, son más de disfrutar de vida.

La gente muyyy proh, se venía con sillas de playa, toallas y demás, para degustar el cocido popero con buenos tropezones.

En fotos que nos pasaron nuestros reporteros de la calle Union se puede ver el alturón de los fuegos, muy por debajo de la sky tower.

En mi investigación, sigo clusterizando días típicos de tráfico para luego hacer predicciones, y ahora ya estoy escribiendo el que espero que sea mi paper. Estoy tan clusterizador, que hasta me he comprado unos cereales específicos, los cereales del data scientist:

Que están MUYYY buenos, aunque son más caros que los que comía antes (unos tristes copos de avena), merecen la pena. Y encima son data-science compliant,  ya que vienen en clusters. Me pregunto si los habrán clusterizado con DBSCAN, con spectral, Kmeans…?

Y bueno, termino la chapa de enero ya, porque el finde que viene hay gran acontecimiento (que parece que se va a ver un poco empañado por la lluvia), pero en todo caso, nos vamos al sur a ver varias cosas: Waitomo, las cuevas con gusanos azules fosforitos; Rotorua, la zona volcánica con geiseres y lagos blancos; y Hobbiton!

Permanescan a la escucha!

09 Ene

Kiwi el Aucklander 8: Calabacín el Aventurero

Las últimas semanas de Aucklandismo han sido … un poco especiales…

Para empezar, el penúltimo fin de semana del año, mediados de diciembre, no teníamos mucho plan para hacer por aquí y nos fuimos a las playas del norte, concretamente a Omaha beach, que suena a tipo de crucero yanqui, pero no, es una playa cerca de la reserva natural de Tawharanui, que era nuestro objetivo primario, pero acabo perdiendo interés en favor de la playa. Para empezar llegamos tardísimo porque por esa carretera de la costa hay buenos atascos. Para seguir, al llegar había olas cutrecillas, pero “suficientes para aprender”, así que Txusuru me convenció para alquilar una tabla y hacer surf. Así empezamos el finde del 15 de diciembre!

Increíblemente me puse de pie a la primera (aunque luego tarde más de media hora en volver a conseguirlo) y estuvo bastante divertido, así que probablemente volveré.

Por la noche estuvimos en Ponsonby, un barrio residencial muy agradable de Auckland, tomando unos cacharrillos, y luego volvimos por Franklin street, una calle en la que todas las casas tienen decoración navideña muy llamativa y la gente va a verla. No sabemos cómo empezó esto, porque no es municipal, es una iniciativa privada (de muchos individuos diferentes) que ha ido ganando fuerza y al final recibe un montón de turismo. Imagino que en algún momento alguien decidiría poner lucecitas en su casa a lo salvaje y otros le copiarían y ahora se había convertido en tradición. Supongo que si te compras una casa en esta calle no puedes No poner las luces.

Kiwi noel

había también músicos callejeros y pasamos junto a una chica con una flauta, cuando la vi de lejos con la flauta pensé en el crack de Matt Mulholland y su flauta y me la imaginé tocando titanic. Cuando llegué donde estaba ella, ESTABA TOCANDO TITANIC!!! pero claro, no como Matt, que por cierto, también es de Auckland.

Anyway, al día siguiente hicimos excursión de medio día por el parque de Omanawanui, cerca de la playa de Kare kare en la que habíamos estado hacía unos días. De hecho la idea era llegar a Kare-kare por el lado sur, ya que es una scenic road y tiene un montón de playitas y bosques. Pero al final llegamos a una carretera de grava que con el coche cargado parecía que íbamos a morir allí mismo, así que nos dimos la vuelta y nos fuimos a una de las playas que habíamos visto para echar unos chombitos

Las vistas eran bastante scenic, como prometía, pero no fuimos mucho más lejos.

Y entonces.. al día siguiente…

Volví a Bilbao.

con parada en Tokio

Haneda en Navidad

Era un viaje stealth mode, sólo había avisado a una persona para que me recogieran en el aeropuerto y me abrieran la puerta de casa. Así que ha sido una navidad con bastantes sorpresas, muchas muchas comidas, banquetes y ágapes, y algún que otro regalo también.

Alguien se puso muy contenta…

Y de pronto estaba en Santo tomás comprando queso como si nunca me hubiera ido…

Si normalmente la suelo gozar bastante en navidad, esta ha sido especialmente gozable. Nunca había estado tan bien volver a Bilbao

Mientras en Auckland:

parece que uno de los primeros añosnuevos del mundo no fue muy espectacular, pero bueno, siempre es llamativo ser el primero en estas curiosidades.

15 días después ya estoy de nuevo en AKL, muriendo de sueño por el jetlag, pero sin que eso me impida meterme homenajes argentinos

se trata de un restaurante argentino en Takapuna, donde fuimos a pasar el domingo y a comernos una parrillada brutal. Parece que la navidad ha sido un poco movidilla en términos de tiempo por NZ, y ha habido un pequeño temporal, que hizo que el mar estuviera especialmente alto. Pero ahora las cosas ya vuelven a su cauce y hace el sol propio de Enero, o sea, de Julio.

Ayer tuvimos la opción de comer pan con corteza normal (algo absolutamente raro en este país, donde los panes tienden a ser cutres). Y también unas angulas, que aquí, como no hay una demanda disparada, valen sólo 24 euros el kilo. Tampoco son para tanto.

La navidad se acabó, y ahora toca volver a las redes neuronales!

15 Dic

Kiwi el Aucklander 7: Piha

El fin de semana pasado por fin salimos de Auckland. No fuimos muy lejos, pero en cuanto sales del área urbana la cosa cambia radicalmente. El destino elegido fue Piha, una playa de arena negra que está en la costa oeste, al otro lado de Auckland, a sólo 35 km, aunque se tarde casi una hora en llegar. Piha es conocida por el surf, por la arena volcánica, y por ser una de las playas donde se rodó El Piano.

Se tarda un ratillo en salir del área metropolitana de Auckland, sobre todo si tienes el gps configurado para evitar autopistas (ouch!), pero en cuanto acaba, empieza el bosque cerrado de árboles exóticos, raros, retorcidos y de muchos colores. El camino es una carreterita rodeada de vegetación densa,  realmente espectacular.

Poco antes de llegar hicimos un alto en la estribación sur de la playa, que testá elevada  y permite ver la panorámica.

Según llegué me descalcé y subí a la roca central para ver las vistas. Piha tiene como dos subplayas, separadas por esa roca, la de la izquierda, pequeña y acogedora (pequeña pero más grande que la mayoría de las playas que conozco) y la de la derecha, que tranquilamente puede tener 3 o 4 km.

La playa es muy plana y las mareas la hacen desaparecer o la extienden muchos metros. También hace falta internarse bastante para que cubra más de la cintura.

La arena no parece negra, supongo que por efecto de la luz, pero en cuanto escarbas y llegas a la arena húmeda se ve el color negro intenso que tiene. Es bastante curiosa porque tiene una textura mucho más suave que otras arenas, supongo que la roca volcánica se pulveriza más fácilmente. Otra cosa curiosa es que al ser negra, cuando le da el sol quema mucho más. En Bilbao es normal que la arena queme a las horas centrales del día cuando ha pegado mucho el sol, pero aquí la arena  (seca) abrasa todo el rato.

Txusuru aprovechó para echarse unas olas (su tabla nos dio un poco la monserga en el coche, ya que las cinchas que la sujetaban vibraban con la velocidad). Pero parece que no estaba el mar muy propicio. Mientras yo me fui a recorrer la playa y echar algunas fotillos.

Como no podía ser de otra manera aproveché para hacer unos agujericos con túneles para hacer el canelo un poco.

Después de comer en la playa nos dirigimos a Kare-kare, otra playa mucho más grande al sur. Queríamos ir a la cascada de Kite-kite, pero no encontramos ruta para ir en google maps, así que probablemente había que internarse en algún tipo de bosque para encontrarla. En su lugar, fuimos a la cascada de Kare-kare, junto a la playa homónima.

La cascada era bonita, pero sin duda lo mejor era el camino para llegar hasta ella, era como estar en Parque Jurásico (creo que grabé un vídeo fingiendo ser perseguido por un velociraptor, auqnue ya no me acuerdo, tengo que revisar la gopro).

cuando terminamos, fuimos a Kare Kare, una playa muyyyy extraña. Para empezar había que recorrer un kilómetro por un sendero de arena rodeado de extrañas plantas tropicales. Aquí más que parque jurásico parecía que estábamos en la isla de Lost. Cuando salías a la playa, había tranquilamente 500 o 600 metros de arena hasta el mar, que estaba enbravecido. La playa es muy extensa, 10-12 kilómetros, y muy ancha también así que hay momentos que parece que estás en el desierto de Mad Max, sólo hay arena y sol, y a lo lejos el agua rompiendo.

La visita  a Kare KAre es muy recomendable, pero al día siguiente teníamos más planeado. Fuimos a Muriwai, otro de los paraísos del surf en esta parte de Nueva Zelanda, pero aparentemente las olas tampoco estaban a favor del surfer. A mí me daba igual y me fui a uno de los extremos de la playa donde habita una gran colonia de alcatraces. Nunca había visto pájaros de este tipo pero son muy bonitos y elegantes. coincidió además que en esta época acaban de venir a anidar, y estaban todos sentados sobre sus nidos, algunos de ellos con polluelos ya nacidos. Hay un momento del año en que deciden pirarse a Australia (2000 kilómetros de mar de Tasmania sin una roca donde posarse, menudos jefes). Pero esta era la época buena y estaban en Muriwai.

La playa grande Muriwai tiene más de 30 kilómetros, y nosotros estábamos justo en el lado sur, pero se veía creciendo hasta el infinito por el otro lado. Justo al otro lado de la colonia de alcatraces  (y la colonia de chinos que había haciéndoles fotos) había otra playa pequeñita y de difícil acceso que parecía más acogedora.

 

Después de comer y una siestita en la playa mecidos por el viento, salimos hacia otra de lass playas del oeste, Bethells Beach, que también tiene sus curiosidades. Para empezar hay una duna “gigante”, según los mapas, que no encontramos. Así que tan gigante no será. La duna de Pylat la ves desde cualquier sitio, y esa sí que es gigante. Pero la playa de Bethells era muy guapa per se, tenía una especie de ría, y desembocaba justo en la unión con otra playa más pequeña y muy salvaje. Aquí parecía que estábamos en Lost otra vez. Como no hacía muy bueno no nos echamos baño, pero eran playas muy propicias para hacerlo.

 

ASí que pasamos el fin de semana lejos de Auckland, por fin, y viendo playas muy interesantes, todas con arena negra y aguas calentitas. Entresemana lo más destacado es que aquí se acaba el trabajo ya hasta el 8 de enero, ya que no sólo es navidad, si no vacaciones de verano. Tengo entendido que Auckland se queda desierto en estas tres semanas.

Y como era la última semana, lo que hicimos fue organizar un secret santa con la gente del KEDRI, el instituto donde estamos haciendo la estancia, e intercambiamoss regalos en una terracita con unas buenas birras nacionales.

Resulta que el secret santa no es como el  amigo invisible que conocemos nosotros, donde tienes alguien a quien regalarle algo. No, en su lugar todos compran un regalo genérico y hay un mecanismo para ir cogiendo los regalos. El mecanismo no está muy bien diseñado ya que siempre penaliza o al primero o al último que cogen regalo. Por eso yo pensé un mecanismo alternativo que molaba un huevo. Pero la gente prefirió el tradicional buuuuu. En todo caso estuvo divertido y tuvimos regalos muy variopintos, desde chocolates, hasta cosas un poco más handmade, pasando por unas toallas para limpiar cristales (WTF?).

Y ya hoy estamos despidiéndonos de los compañeros hasta enero, y viendo qué se podrá hacer estas semanas, aunque probablemente la idea sea seguir con lo que estamos, que hay mucho trabajo pendiente.

08 Dic

Kiwi el Aucklander 6: Playas y trámites

Esta última semana ha habido un inusual número de visitas a playas. El número es 2. Pero sigue siendo inusual. Sobre todo porque habría sido más de no ser porque hemos estado metidos en el gran jardín de mudarnos de piso, que si normalmente es un coñazo, con los trámites neozelandeses la cosa se multiplica.

Trabajo de la última semana: hacer dibus

Las vistas desde nuestra ofi de la uni

Al margen de la uni, la semana empezó con un viaje en autobús al medio de ninguna parte en el que Imanol y yo acompañamos a la italiana de la uni a que le dieran un coche que se había comprado (de segunda mano, en unos chinorris, que nada más y nada menos se hacen llamar 2cheapcars. A quién demonios se le ocurre llamar a su empresa “coches demasiado baratos”, sólo falta que estuviera en cursiva el “demasiado”). Luego le ayudamos a ir a su casa, ya que parece que anda un poco insegura por las carreteras de aquí, y fue grandes risas porque el “un poco” es más bien “muy”, y a eso hay que añadir algunas cosas curiosas del coche. Resulta que el 90% de coches de segunda mano de NZ no son de un propietario de NZ que lo vende, si no coches de japoneses que se quieren deshacer de ellos y los exportan. O sea, sólo han tenido otro usuario, y ha sido japonés. Eso para los japoneses está bien, porque no sólo quitan las tartanas de sus carreteras si no también de su isla. Y las llevan a otra isla que está llena de tartanas. Otro día hablaré del tema de los coches aquí, porque tiene miga. Bueno, de hecho hoy es el día: los coches europeos, que de por sí son caros, sólo se ven en sus versiones de gama alta. POr ejemplo es casi imposible ver un Audi A4, en su lugar es probable encontrarse un S4, y más probable ver un RS4! Los audi RS algo parece que los regalan con los cereales, pero son coches que normalmente superan los 100.000 euros… El otro día vimos un audi SQ7… pero los Q también tienen paquete deportivo S?? en NZ sí. A parte de esto, algo que debe de ser frecuente en usa y aquí también lo es (en europa yo no lo he visto) es que la gente se ponga a revolucionar el coche en los semáforos (especialmente de noche, para tocar más las narices.). En mi antiguo aparta, que estaba en un 7º, era muy frecuente estar oyendo coches toda la noche revolucionando, y saliendo picando rueda. Hay mucho mucho kinki con coche caro. Pero bueno anyway, la mayor parte de coches que se ven son japoneses cutres y normalmente de segunda mano. Y algo curioso que tienen es que el gps está en japonés, así que nos las vimos y nos las deseamos para llegar de A a B.

Un par de días después iniciamos la mudanza de Txusuru y Luciaroa, un jueves, que era su último día en su aparta. Yo tenía hasta el domingo, así que aguanté en el mío, a pesar de los coches revolucionados. La mudanza fue un poco locura, con varios Uber implicados y sin saber muy a ciencia cierta si íbamos a tener la electricidad y el internet contratados. REsulta que aquí cuando alquilas hay una empresa que le das tus datos y te saca TOOODAs las compañías de servicios, electricidad, agua, internet, teléfono, gas, y te permite elegir un plan de consumo de cada una de ellas y te hacen la gestión ellos. Joder qué buena idea, dijimos, y ahí nos lanzamos. Pero no, es buena idea, pero es MENTIRA. Lo único que hacen (que no es poco) es mostrarte todas las opciones que hay, y cuando eliges una, pasan tu teléfono a la compañía, y ahí te apañes. Y apañándonos vamos. La luz está gestionada, supuestamente, pero el internet… buff.. qué cristo, va camino de convertirse en el nuevo “bank account drama”. Semana y media después hemos conseguido que nos llegue un router (que no habíamos pedido, y que habíamos dicho que compraríamos nosotros de segunda mano, porque son carísimos), y supuestamente HOY nos llegará internet, después de haber recibido varias veces mensajes de texto diciendo “tu internet ya está funcionando”. Pero bueno, si hemos resuelto lo del banco, que por cierto, LO HEMOS RESUELTO, espero que tengamos internet en casa hoy. Lo del banco fue mofa, al final fuimos allí y nos hicieron todo en el mismo banco, después de asegurar que eso no podía ser… eso sí, nos dieron una tarjeta cutre y ahora tenemos q esperar a que nos llamen para darnos la buena. QUe igual nos lo dicen en mayo.. pf..

puede pasar a recoger su router

El viernes hubo fiesta de navidad en la uni. Fiesta de navidad el 1 de diciembre :D No se andan con historias. No sabíamos muy bien qué esperarnos, pero la verdad es que fue sorprendente, un atrio enorme de la uni estaba lleno de mesas de comida, música en directo, gente disfrazada, y muy buen ambiente que se acabó de sopetón a las 5 de la tarde. Pero bueno comimos de gañote y luego nos fuimos todos los vascos y el mexicano a casa de la italiana, donde nos cocinaría pizzas de verdad, no como todas las demás. Las pizzas estaban tremendas y hubo una buena conversación hasta media noche.

Llegado el finde el sábado lo dedicamos fundamentalmente a hacer gestiones, compras y arreglos varios. Yo me mudé y estuve haciendo algunas gestiones y al final el domingo fuimos a Mission Bay, una zona de playa y jardines que estaría tremendamente bien de no estar tan masificada. Se trata de una playa muy larga en una zona residencial de lujo, al estilo norteamericano, con una carretera con comercios a un lado y jardines al otro. Más allá de los jardines la playa. Así, la gente viene en hordas a hacer picnics en el césped para luego ir a darse un baño. Los picnics son muy profesionales, con grandes mantas impermeables, sombrillas, y copas de vino de verdad.

Rangitoto siepre esta presente

Esta zona, y todo Auckland en realidad está resguardado del océano, así que el hay pocas olas y el agua viene bastante calentita (por no decir demasiado). Pero no nos bañamos, estuvimos más bien tirados a la bartola y comiendo. Para volver me cogí una bici de alquiler barato y me volví por todo el bidegorri de la costa, un buen paseo en bici, para acabar en casa leyendo un poquito, mientras los otros volvían en autobús, mucho más lento que la bici.

Esta semana lo más destacado han sido los trámites de internet, que siguen dándondos dolores de cabeza, y que ayer jueves tuvimos otra fiesta de navidad, esta vez del departamento, mucho más modesta, con unas pizzas de las que no son buenas, y algo de “champán”. Cuando acabamos de comer eran casi las 5 y aunque muchos volvieron a trabajar, nosotros nos fuimos a la playa de Takapuna, al norte de Auckland, cruzando la bahía. Hasta ahora la mejor playa que hemos visto, larga, con arena normal, y olas un poco más animadas que las de las playas interiores. No había mucha gente, y se llega en 20 minutos en autobús. Echamos allí la tarde y algún baño sí que cayó, el agua está calentísima. Cerramos la tarde con unas cervecitas en una terraza, y un broforce en casa. Este finde esperamos más animación con la visita a PIHA!!! Si todo va bien…

En python tb he hecho algun arbolico de navidad con boxplots

14 Nov

Kiwi el Aucklander 3: En Parnell hay parné.

El tiempo de universidad y las visitas a los super han empezado a ser rutina en kiwiland, y ahora ya lo que nos queda son esencialmente los fines de semana. Entre semana, entre la uni, el super, cocinar para el día siguiente y los recaditos varios (como buscar un piso para el resto de tiempo que estemos viviendo aquí) no queda tiempo para mucho, lo cual no nos ha impedido tomar alguna que otra birra. El fin de semana pasado, siendo todavía pronto para hacer grandes excursiones, decidimos hacer un plan de tranquis, que luego sería modificado de arriba a abajo. En principio, la previsión del tiempo decía que el sábado iba a llover, con lo que las actividades de exterior quedaban un poco condicionadas. El domingo era más día de relax y la idea era ir a ver un partido de rugby a un bar y poco más. Al final, todo cambió tanto como cambia el tiempo.

Resulta que a pesar de que amaneció algo nublado, en seguida empezó a descubrirse y hacer calor, así que de lluvia nada. Nuestro plan era ir a ver un museo que hay en el Auckland Domain, un super parque del que ya he puesto alguna foto. Pero entre que nos levantamos, quedamos, que si compra de noseque, tal y pascual, hasta las 12 no llegamos al auckland domain, y para entonces ya hacía bueno, ni frío, ni lluvia ni nada. Así que como íbamos despacito, porque vamos con carrito y las cosas van a otro ritmo, lo que hicimos fue recorrer el parque y ver un poco las cosas que tiene al aire libre, como un bosquecillo, enormes campas donde los aucklanders practican cricket y fútbol, y un bonito jardín botánico que no tiene muchas flores pero las que tienen las tiene muy bonitas y bien puestas. Como se nos había echado el mediodía, decidimos ir a Parnell a comer, que es un barrio que está al otro lado del Domain, con idea de comer rápido y luego volver al Domain para ver el museo.

Pero no contábamos con las megacuestas de Auckland. Resulta que tardamos casi una hora en llegar, entre pitos y flautas, no porque estuviera lejos, que no lo estaba, si no porque los accesos no eran muy manejables para un carrito, y hubo que dar algunos rodeos y subir escaleras con el carro a pulso, y complicaciones del estilo. LA movilidad entre barrios de Auckland es realmente un infierno, hay muchísimas cuestas, las carreteras son completamente dominantes, los pasos de cebra son hostiles y hay cientos de escaleras. No es un buen sitio para ir en silla de ruedas o con un carrito de niño. La verdad es que tienen una orografía complicada, pero bueno, en otros sitios lo han (hemos) resuelto bastante mejor.
en fin, ya cerca de las dos y media llegamos a PArnell y nos metimos a un italiano a comer, para no arriesgar demasiado. La comida, correcta sin despuntar, pero lo que sí vimos es que éste era el primer barrio de Auckland en el que la mayoría de la gente eran blancos (por no decir el único tipo de gente). Era un barrio de mucha pasta, vimos bastantes coches de alta gama aparcados en las casitas con garaje (nada que ver con los rascacielos del centro), como un par de lamborghinis, porsches, un tesla y muchos audi y bmw de los caros. POblación: mayoritariamente viejos, blancos y con pinta de jugar al golf. El centro de Parnell es una calle en la que parece que has viajado a USA, comercios pequeñitos a cada lado de una calle muy tranquila, con tráfico suave, y más allá de esa calle, casitas individuales muy bonitas con estética colonial. Podría ser una calle cualquiera de Rutland, Vermont.

DEspués de un rato por la main street de Parnell, tomando un café en un garito muy elegante, arrancamos hacia el norte con idea de visitar un jardín de rosas, una especie de parque que fue privado en algún momento y sus dueños lo donaron y ahora está lleno de rosas de diferentes tipos, cada una asociada a algún tipo de aristócrata. No entendimos muy bien esta asociación, ni por qué esta planta era la condesa noseque y la otra era el barón von nosecual. Pero era bonito, y nos había llevado por los elegantes barrios residenciales de Parnell, rodeados de mansiones y cochazos.

Allí parecía que estábamos lejísimos del centro y estuvimos considerando coger un autobús para volver, pero al final bajamos hasta el puerto y volvimos por la costa, un camino más largo pero mucho más asequible en términos de evitar cuestas, escaleras y cruce de autopistas urbanas. A eso de las 7 estábamos en el centro y decidimos dividir caminos porque después de todo el día andando ya había cansancio.

La idea para el domingo era madrugar para ver un partido de los all blacks que era en francia a las 9 de la noche (por tanto en auckland a las 9 de la mañana), y también habíamos hablado, en vista de que el tiempo era mejor de lo que esperábamos, de ir a Devonport, la ciudad que hay al otro lado de la bahía de Auckland, y que tenía buena pinta. En vista de que nuestros tiempos de respuesta eran diferentes, decidimos ir cada uno por su cuenta y juntarnos allí.


Pero fue un poco despropósito al final. Nadie se levantó a tiempo para el partido, Imanolohu fue a Devonport super pronto, yo fui a las 11, y Luciaroa y Txusuru vinieron a la hora de comer. DEvonport mola un montón, si Parnell tenía encanto, Devonport era directamente como viajar a algún bonito pueblo de New Hampshire, con elegantes casitas de madera, parques, poco ruido, y rodeado de playas por todas partes. Estuvimos visitando sus montículos (con brutales vistas) por separado, y al final y de casualidad, me encontré con Imanolohu en la playa de Cheltenham (como el pueblo donde vivió Xabi), y estuvimos dando un garbeo por los montículos de lava que había alrededor de la playa, y luego subimos a mount Victoria, otra elevación que domina todo Devonport y que ofrece unas vistas de Auckland que están entre las mejores, claramente.

Al bajar ya era la hora de comer y quedé con los tecnalios, mientras que Imanolohu se iba a comer por su cuenta. Comimos en Bette’s, hasta ahora la mejor comida que he probado en NZ. Para intentar comer algo típico de aquí, yo pedí cordero y me sacaron un muslo de cordero tremendísimo. Buenísima carne, con una salsa increíble. También pedí patatas fritas y me sacaron del orden de 5 patatas enteras cortadas por la mitad. Así que había patatas para una multitud. Al final, pasado a euros la comida me salió por unos 19, así que no tan mal, después de todo. DEspués de comer me cogí el ferry de vuelta y a las 5 ya estaba en casa echándome una siesta.

Al día siguiente tocaba volver a la rutina.

Algún día conseguiremos entender las malditas redes neuronales de impulsos. Algún día…

09 Nov

Kiwi el Aucklander 2. Entre el super y la uni

Hoy cumplo una semana en Auckland, y la cosa se va estabilizando. Ya he empezado a ir a la uni, aunque todavía no estoy haciendo gran cosa nueva respecto a lo que hacía en Bilbao, ya que nos hemos presentado pero no hemos presentado nuestro trabajo ni hemos encontrado un momento para juntarnos con el equipo de aquí e intentar cruzar los rayos. La uni está bien, está literalmente a 30 metros de mi portal, sólo tengo que salir, bajar los 30 metros y es el portal siguiente, lo cual en algún momento me permitirá dormir bastante, aunque hoy por hoy sigo levantándome super pronto por el jetlag. En todo caso los horarios son flexibles, yo aparezco por la uni a las 7.30, pero hasta las 11 la gente sigue goteando. La hora de salida lo mismo, hay gente que se va a las 3 y de ahí hasta las 9 de la noche. Hay un buen ambiente de trabajo con 0 neozelandeses, todo el mundo es de otra parte, con gran presencia vasca gracias a la beca, y una notable presencia iraní, al menos 3 chicas currando en cosas de neuro, aunque cada día aparece gente nueva que no hemos visto anteriormente.

A parte de la uni, el gran plan es ir al super, algo que hay que hacer casi todos los días, ya que siempre falta algo, y después hacer la cena y comida del día siguiente, y así pasan las tardes. El super es prohibitivo, pero uno se va acostumbrando a los precios y al final nos parecerán normales. Ayer fuimos a tomar una cerveza después del trabajo, nuestra primera.. pero tenemos que apurar los bares, ya que elegimos no muy bien y la cerveza fue discreta. Teniendo en cuenta que las cobran a 9 dólares es mejor elegir bien. Todo apunta a que el plan consistirá en día de la marmota entre semana: trabajo, super, cena, a la cama, con algún plan esporádico si se puede, y los fines de semana haccer cosas interesantes.

El finde pasado en particular, andaba un poco rayado porque acababa de llegar y no mé había relacionado con nadie aún, así que escribí a los otros de la expedición de Bilbao y conseguí quedar con Imanol, que me dijo para hacer una visita a una zona guay de Auckland el sábado y otra visita a un volcán el domingo. La zona “guay” la dejamos en pausa porque el sábado llovía a mares y no estaba el día para hacer visitas, estuvimos tomando un café en el centro. Pero el domingo hizo muy bueno, y fuimos a visitar Rangitoto. Esta isla es un volcán de sólo 600 años en la bahía de Auckland. Resulta que Auckland por debajo tiene unos 50 volcanes (ahora me explico las miles y miles de cuestas), y algunos han emergido en la bahía también.

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Rangitoto es una isla muy bonita, con campos de lava y muchos pajaritos curiosos, pero sobre todo muchos árboles que uno no espera que crezcan tan densamente en sólo 600 años desde que se forma el campo de lava. En otras zonas volcánicas en las que he estado no hay nada de vegetación, o sólo hierba bajita, pero aquí hay unos árboles enormes y retorcidos. El paseo por Rangitoto está muy bien, se puede rodear el volcán en unas 4 horas y subir a la caldera en una. Nosotros hicimos medio rodeo, y subimos por un lado a la caldera y bajamos por el contrario, viendo unas cuevas de lava interesantes por el camino.

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Resulta que Rangitoto está unida por un istmo a otra isla que parece un campo de fútbol, porque en vez de abrupta y con árboles, es plana y con hierbita perfecta, y se puede hacer un plan de visitar las dos. Es lo que íbamos a hacer, pero calculamos mal las provisiones y cuando estábamos en lo más alto no nos quedaba agua, y sí nos quedaba muchísima sed. En la isla no hay tiendas ni agua ni nada, así que básicamente a medio día nos volvimos a Auckland, algo que yo agradecí, porque me di cuenta de que estaba en muy baja forma, y después de las 4 horas de caminata estaba reventado (y sediento). Así que se nos queda la segunda isla pendiente de visitar (además tiene unas playas bastante bonitas). El viaje de ida y vuelta, 15 minutos de ferry, 33 pavazos. Y todo así.

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El lunes aproveché la mañana hasta que vinieran Txus y Lucía (los compañeros de curro que también han venido al lío), para recorrer algunos barrios de Auckland que son famosillos, y a los que potencialmente puedo irme a vivir, ya que sólo tengo alojamiento para el primer mes. Estuve en Eden Terrace y en Mount Eden, otra clara caldera volcánica, un monte abrupto en medio de un montón de edificios. Resulta que si el centro de Auckland es caótico, los barrios son ya directamente el azar puro. Parece que alguien ha tirado los dados y ha ido poniendo edificios en función de resultados. Ahora uno de viviendas, luego una nave industrial, aquí un taller, aquí un edificio de oficinas. Todo mezclado sin ton ni son. El otro día encontré una web del ayuntamiento sobre el “zoning”, y el urbanismo y blabla.. pero me da la sensación de que es algo nuevo para ellos. En Eden terrace está el Basque Park, un parquecillo muy pequeño que es la única zona verde de un barrio muy feo. Estuve leyendo el cartelico que explicaba el origen del parque, a ver por qué se llamaba Basque, pero la única referencia que encontré es que estaba anexo a la calle Basque, y de ahí el nombre. Habrá que buscar el origen del nombre de la calle…

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El Basque Park con los edificios random alrededor

En general los barrios son sitios hostiles, por los que casi no hay gente, sólo coches, y sin nada atractivo. Al bajar, volví por el Auckland Domain, uno de los parques más grandes de Auckland, y que a diferencia de los barrios, es muy bonito, tiene unos árboles enormes y retorcidos, y hay un jardín botánico.
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Por lo demás, la semana no ha dado mucho más de sí, a la espera de este finde, en el que previsiblemente iremos a un bar a ver el partido de los allblack que juegan el domingo por la mañana (o sábado por la noche en Europa), a ver qué ambiente hay. El sábado la idea era ir a Devonport o a Waiheke, otra isla cercana con bastantes cosillas para ver, pero la previsión es de lluvia, viento y frío. Así son las primaveras Aucklandesas. Veremos qué hacemos, igual super, y cine… qué sé yo… La buena es que junto a mi casa hay megacentro comercial con bolera y temas de ocio, y multicines, pero también una biblioteca municipal con una cinemateca y una sala de cine de pelis indepes. Así que hay para elegir.

Seguiré informando…

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