09 Mar

Kiwi el Aucklander 12: Un poco de running pro

La última semana no ha dado mucho de sí. Han sido días de salir tarde de la universidad por intentar llegar a tiempo con los plazos del paper. Txusuru y Luciaroa compraron una fruta muy rara que había en un super, de la que no recordamos el nombre, pero que tenia pinchos que PINCHABAN de verdad. Al abrirla era una mezcla de fruta de la pasión y pepino. Pero el sabor parece que no acompañaba mucho. Tal vez no estaba madura, pero quién sabe cuándo se madura ese chisme…

Sin embargo el miércoles fui con Urtats (otro de los estudiantes de la delegación vasca) y Nerea  a una pista de atletismo proh. Parece ser que en esa misma pista por la mañana se disputó el campeonato nacional de atletismo femenino, pero por la tarde estaba libre y cualquiera puede acceder y correr las carreras que organizan con su foto finish y todo el percal. Por alguna razón, Urtats, que es atleta de velocidad de forma casi profesional me convenció para ir con ellos (que entrenan todos los días), a correr algo, un 60, un 100 o algo… Al final, por aquello de que no fuera efímero, me decanté por el 800, una cosa que no había corrido nunca.

Hay que decir que desde que estoy en Auckland voy a correr todos los lunes y jueves unos 30 minutos y bueno, tampoco es que haya ganado mucha forma, porque tampoco es que corra mucho. Pero el último lunes me fijé en cuál era mi marca aproximada para esta distancia, intentando ir un poco más rápido, y eran alrededor de 4 minutos. No me pareció mal, hasta que descubrí que los profesionales lo hacen en minuto y medio. WHAAAT?

 

PEro bueno, me libré de la vergüenza de correr junto a gente que me iba a pulir, y me lancé a los 800, una carrera que es más anaeróbica de lo que parece. De hecho, a medida que bajas la distancia son, en contra de la intuición que al menos yo tenía, cada vez más anaeróbicas. Corres 100 metros y realmente no es como cuando sales a correr, que sudas y tienes una afección determinada en la respiración y tal y cual. Es un ejercicio súbito, de impacto, en el que tienes que ir a FUEGO y luego te paras de repente. En una tarde de repente me cambiaron un montón de misconceptios que tenía sobre el atletismo. También estuve viendo saltar a unas chicas de no más de 16 años el triple salto, y flipé bastante por lo técnicamente complejo que es: hay que dar las dos primeras zancadas con EL MISMO PIE! Era espectacular ver a esas chavalillas así que imagino que ver a profesionales de alto nivel tiene que ser increíble. Nada parecido a la sensación que transmite verlo en la tele.

La foto finish de la vergüenza. Urtats me hizo de liebre, por eso aparece con el mismo tiempo que yo.

En fin, que en mi 800, dándolo todo,  muriendo y teniendo una sensación loquísima de mareo, hormigueo y pinchazos después de correr los primeros 400 metros, pensaba que me caía redondo, hice el total en 3.25, mi personal best, que siguió siendo UN MINUTO Y MEDIO más lento que el tipo que ganó la carrera. Cómo es posible que me sacara tanto, si yo me deslomé?? Hasta que no te pones a hacerlo no te das cuenta de lo poco en forma que estás…  Esta semana he repetido, con un 60 y un 200, aunque no tomaron bien las medidas y no sé qué marca tengo. Pero me parecieron mucho más duros, aunque sólo corrí unos 8 segundos en el primero y unos 30 en el segundo… muerte.

Mientras tanto en Bilbao estaba cayendo la nevada de la década (de hecho de las últimas 3 décadas). Con lo que me gusta a mí la nieve, y me perdí a la gente esquiando por mi calle.

La cosa es que por lo que he leído el hecho de que tuvieran ese frío repentino en Europa se debía precisamente a que dejó de hacerlo en el polo, como si se hubiera desplazado la masa de aire. Parece ser que en durante esos días la media de temperatura en europa era 3 grados inferior a la del polo norte, que estaba en positivo! Así que un poco locura, pero bueno, cosas del cambio climático.

En Auckland la cosa siguió yendo de deportes  porque el viernes pudimos ir a ver un partido de rugby super league, que es una especie de champions del rugby pero un poco raro. Juegan los equipos de ciudades, como en la champions de allí, pero claro, aquí no hay un continente con un montón de países y equipos, así que en la super league esta juegan equipos de sudáfrica, uruguay, argentina, japón, australia y nueva zelanda. ASí, variadito. Y a horas y horas de vuelo unos de otros. En nuestro caso vimos dos equipos neozelandeses, ya que primero hay una liguilla dentro de los países (que si no ya me dirás, como tenga que venir un equipo sudafricano para jugar un solo partido menudas risas), los Blues, de Auckland y los Chiefs, de Hamilton.

El partido estuvo entretenido y equilibrado, hasta cierto punto, aunque al final ganaron los chiefs por poquito, ya que los blues estuvieron en una larguísima jugada de tensión absoluta al final del partido, a puntito de hacer un ensayo que habría dado la vuelta a las cosas. Los lances más guays pasaron al otro lado del estadio pero cuando pasaba algo cerca era de cortar la respiración. Se oía, a pesar del ruido de la gente, el impacto de los músculos, los huesos, la caja torácica resonando, cada vez que chocaban dos de las moles que jugaban en cada equipo. Menudos bisontes…

Hay que decir que Eden park es grandecito, pero tampoco parece el estadio nacional de Nueva Zelanda, como de hecho es, donde juegan los All Black y demás. Se les tiene que quedar pequeño en esos grandes eventos.. Pero de todas formas divertido y muy entretenido, además estaba con Eloy, que jugó a rugby y me explicó todas esas cosas que todavía no acababa de entender cuando lo veía en la tele, así que bastante bien. Ahora ya puedo decir que entiendo cuándo y por qué pasan las cosas.

El sábado pudimos ir a un festival de linternas con el que se celebraba el año nuevo chino. El año nuevo fue el 16 de febrero, pero a 4 de marzo siguen haciendo cosas. Bien.

Frente a otras celebraciones de Auckland, que normalmente son bastante cutres, hay que decir que los chinos se lo curraban bastante. El parque Domain estaba lleno de lamparas y esculturas de luz, que le daban un aire elegante y misterioso.

Había muchísima gente. No recuerdo una situación previa en la que haya estado rodeado de tanta gente a la vez. Cuando llegué al Domain, que es un parque enorme, había un flujo constante de chinos saliendo, que se iban a casa ya, era una especie de marea, como la que se produce en fiestas de Bilbao cuando acaban los fuegos artificiales. Y yo pensaba que me iba a encontrar el parque vacío. Pero no, cuando llegué seguía habiendo infinitos chinos

LAs esculturas molaban bastante, y también las habían puesto en los lagos del jardín botánico.

Estuvimos nuestra buena hora haciendo cola para pillar algo de cenar, en alguno de los muchos puestos de comida que había.

A a las 10.30, como buena celebración de Auckland, todo acabó, apagaron las luces y todo el mundo pa casa.

Así empezó una semana nueva de redes neuronales y traffic flow, pero esta es más corta, ya que nos vamos a Coromandel, de lo que habrá proper reports.

 

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