27 Mar

Nueva York Para Calabacines – 6. La frutería de Arlene

Iba a ser un día tranquilo. Tocaba mañana de compra y tarde libre, ya que Irantzu trabajaba. Hacer la compra en NY tiene su punto. Hay muchos sitios a los que ir, y como no elijas bien el supermercado te pueden sablar bien. Ilustrativamente se puede decir que en el super de debajo de casa, un super normal y corriente, no puedes comprar ningún queso por menos de 6 dólares (cachos de queso pequeños). El importe puede subir a 10 o 12 si son de importación. Así, es fácil encontrar una pequeña cuña de queso manchego por 12 dólares :O. Hay otros supers que son más baratos pero son extremadamente cutres. Pero Irantzu tiene fichado a la madre de todos los supers: Trader Joe’s. Irantzu ha estado dos meses rayándome por skype con lo maravilloso que es Trader Joe’s, así que ir a la compra allí era en parte una especie de visita turística para mí.

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PAckacgin chachi. La tipografía del logo se parece mucho a la vasca.ttf

Este super tiene de característico que muchos o casi todos sus productos son orgánicos, es bonito (todo es de madera), cuidan extraordinariamente el packaging de sus productos, no es demasiado caro y los empleados son super majos contigo (a parte de tener un sistema de colas asombrosamente eficiente). Parece que el fundador es alemán, pero sólo hay Trader Joe’s en USA.

Toallitas de papel con chiste victoriano incorporado

Toallitas de papel con chiste victoriano incorporado

En fin, la compra es un poco agobiante porque este super gusta a muchísima gente y está petado siempre, pero es curioso porque tienen unos carritos especiales para estrecheces, que son cortos pero tienen dos pisos, de forma que tienen mucha capacidad en poco espacio.

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Después de la experiencia quasireligiosa del Trader, nos fuimos a tomar un café al Cafe MOcha, en la 2ª con la 7, legendario por sus buenos y grandes cafés (el mejor de NY, según Irantzu, yo no noté nada especial).

Cuando tocó irse a currar yo subí hacia la 35, a B&H, el mega almacén de foto, vídeo, audio y demás. Todo el mundo conoce B&H, pero por si acaso aclaro que es un superalmacén de dos plantas con todo tipo de cacharros electrónicos (por fin pude probar el motorola moto 360!) y que está regentado por judíos que van con sus barbas y sus kipas. Hay muchísimos empleados revoloteando por todas partes, pero lo mejor es el sistema de pedidos, con una red de canalizaciones robotizadas. Tú compras tu steady cam para gopro en la segunda planta, y te dan un papelito con el que la pagas en la primera. En la caja te dan un papelito con el que vas a la zona de pedidos, donde ha llegado mágicamente todo lo que has comprado por sus canales robotizados. Muy mofa.

Llegó la hora de la cena, y fuimos al Caracas, un venezolano (no bolivariano) en la 7a con la 1a. (como veis, todo el bacalao se corta a unos pocos bloques de la casa de Irantzu). La especialidad son las arepas, una especie de torta hueca en la que meten todo tipo de cosas, como buey, chorizo, alubias, o cosas verdes para las arepas vegetarianas.

La Brewski, una cerveza fabricada en la calle 7. Más local imposible. Y los "nachos", que en realidad son plátano frito.

La Brewski, una cerveza fabricada en la calle 7. Más local imposible. Y los «nachos», que en realidad son plátano frito.

Están bastante buenas, pero pedimos una y media por persona y resultó excesivo. Con una vas que chutas, que son muy tóxicas. PEro al menos te ponen para llevar las sobras.

CAntidad ingente de arepas

CAntidad ingente de arepas

Al salir del Caracas fuimos a otro gran highlight de los garitos neoyorquinos: Arlene’s Grocery, en la calle Stanton muy cerca de Houston st. Esta antigua «bodega», así llamaban los portoriqueños a los ultramarinos, que en el pasado vendía frutas y verduritas, fue transformada hace unos años en un bar de conciertos para grupos locales.

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Tiene un bar en la parte superior que es muy bonito y ponen música chachi, y en la parte inferior hay una sala de conciertos aislada, en la que cada día hay entre tres y cinco conciertos de una hora, de estilos bastante variopintos. No cuesta mucho entrar (nos cobraron 4 dólares, pero creo que podíamos haber regateado, la chica pareció inventarse la cantidad al azar), y estuvimos allí dos horas largas. El primer grupo era un poco bizarro, ponían rap sampleado y había un tío con un violín y una tipa con un chelo que iban intercalando melodía con el rap.

The panchits

The panchits

Poodlehead en trance

Poodlehead en trance

Pero el segundo grupo, Poodlehead, estuvo muy muy muy bien. Es una pena que no sean nadie y no tengan discos, pq les habría comprado alguno.

Los baños de Arlene's merecen una visita también

Los baños de Arlene’s merecen una visita también

Se hizo bastante tarde y nos despedimos de las amigas de Irantzu para ir al sobre. MAñana iban a pasar … cosas.